viernes, 30 de diciembre de 2016

Enfrentarse

dos balcones se miran
dos balcones se admiran
dos balcones que se desconocen
ahora se ven

alguien salió de uno de ellos
del otro balcón también
se miran
se conocen de algún lado
o de toda la vida
o de recién

sus miradas recorren
lugares inexistentes
saben a introspección
a soledad

"hoy al despertar / miro a mi rincón, donde sueño / y te veo en él / sos la gota que rodó, hasta el suelo"






sábado, 17 de diciembre de 2016

Dónde

Y si hoy me volvés a preguntar
quién soy
me vuelvo a mirar el cuerpo
y me desconozco
y vuelvo a entender
que algunos lugares se esconden
los apañan tus confusiones
y se van sin ser echados
(que se regocijan
y vuelvan
y luego temen
como pequeñas preguntas vergonzosas)

viernes, 9 de diciembre de 2016

Voz lejana

Fue el sonido de una voz
un tanto atípica
que resonaba en los rincones
más oscuros
viejos rincones dulces
una voz que sonaba esperanzadora
y sin medida
que arrebataba y arrastraba
mares y secretos
se los llevaba consigo
esperaba a aterrizar
y tarareaba canciones tristes
llenas de amor
otra canción llena de amor
una voz que rasguñaba
y cinchaba y extrañaba
yo la extrañaba
la extrañaba escuchar
ya no sonaba por acá
por estos lados
pero yo me la acordaba igual

lunes, 5 de diciembre de 2016

Trayecto incógnito

Claro que los sueños son sueños pero si parecen tan reales... Y se transforman en películas o cortos y se proyectan tan descaradamente sin ningun tipo de permiso, con ayuda del inconsciente. Tanta ficción real en una sola mente. En muchas mentes. Y después se borran, hacen lo que quieren con nosotros. Y nos hacen bien y nos hacen mal. Nos despiertan asustados y con ganas de más. Y así se van. Dejan lugar al siguiente. Más de uno. Algunos los anotan o se obligan a recordarlos, otros los olvidan sin importancia. Pero ellos con fuerza pícara se van de nuevo, y no vuelven.
Pero es que a los sueños no hay que tratar de retenerlos, cumplen su función por determinado tiempo. Están y no están. Ocupan espacios que cada uno genera y siempre tienen un por qué.
"Quién sos y por qué estás acá?"

viernes, 25 de noviembre de 2016

Mujer en lucha

Un viernes, mujer, despertarás libre.
Un viernes no tan lejano.
Un viernes lleno de sol y de brisa de mar.
Un día de estos, mujer, dejarás de tener miedo.
Y volarás, entre tantas historias para contar.
Tan única mujer.
Vos vas a estar bien, cuando el sol ya no queme ni el frío te deje los pies helados.
Un día, finalmente, despertarás llena de fuerza, por todo lo que construiste al luchar, libre de estereotipos ridículos.
Un viernes te acostarás sin preocupaciones, mujer. Ya no tendrás que exigir respeto por tus más básicos derechos.
Vas a estar a la par.
Pero, por mientras, compañera, tendremos que seguir luchando y marchando.
Nos van a escuchar.
Por ellas, por nosotras y por las que vendrán.
Vamos a estar bien al final del día.
"Feminismos en las plazas, las casas, las camas..."

25 de noviembre - Día internacional por la eliminación de la violencia contra las mujeres.



jueves, 24 de noviembre de 2016

Miradas de luna

A veces la luna tiene forma de miradas. Son todas esas miradas que se incrustan ahí buscando otras miradas en otra parte de la ciudad, del país, del mundo. Capaz sea el consuelo de pensar que de esa manera esas miradas van a estar conectadas porque es la misma luna, en el mismo cielo, en el mismo espacio.
Cuando las nubes tapan la luna, me gusta pensar que esas personas están juntas y que no tienen que acudir a mirarla para verse.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Resplandeciente

a veces las agujas del reloj empiezan a correr
y los pies dejan de moverse reiteradas veces
y la conciencia ya no se burla tanto
de que pensemos mucho y entendamos poco

no sé ser de muchas maneras
o no sé ser de pocas ideas
a veces algunos sueños entienden de realidad
y se mezclan con la existencia
y después desaparecen
algunos momentos saben de espirales

cuando las luces se reflejan en el mar
vos vas a ver en mis ojos espejos y sonidos
y mi cuerpo va a flotar por encima de las nubes
después voy a sentarme al lado de los pensamientos
ahí donde estás vos

cuando comience esta función
espero estar descalza para sentir
como cuando siento el piso frío
o como cuando huelo la tierra mojada
yo no me voy a ir a mi casa en este viento
porque las preguntas son curiosas y hermosas

los enredos se desataron un día
comienzan a caminar
los nudos que ya no son nudos
que ahora son aire
si es que al aire se lo entiende como caricia
si es que entender miradas es un don
y que por ahí voy yo

ordené algunos espacios que no sabían
si estar vacíos u ocupados
y los senté para hablarles
les expliqué como eran algunas cosas
me las expliqué
creo que entendimos
y nos dimos un apretado abrazo
me di el momento y el silencio

apoyé la cabeza en la almohada
aliviada
canté bajito una canción
que no tenía nada que ver conmigo
pero que por algo me rechinaba tanto
en la mente
la melodía era suave y las palabras contundentes
como el vapor que se expande
y esas palabras indiscretas que quería oír

pero la almohada aliviada
y mi cabeza no tan cansada

ahora estoy andando por algún lugar
desconocido pero no tan aterrador
haciendo caminos que siguen sus espirales
o no

jueves, 20 de octubre de 2016

Amor en tiempos de cine

Quiero ir al cine
Siempre quiero ir al cine.
Hoy más.
Dos personas en el cine,
muchas personas
en muchos cines.
Todos amamos el cine
y admiramos el cine.
Dejame acariciarte en el cine,
quererte en el cine.

lunes, 10 de octubre de 2016

Amor

Es que el amor debe de ser una cosa linda, algo que los humanos aman sentir, no? Que no los hace sufrir, ni llorar. Algo lindo como la brisa chiquita que golpea la piel en primavera, o como recibir una sorpresa linda.
El amor es eso que no se ve pero se siente, tanto, a flor de piel. El amor es como lo que sienten mis papás, uno por el otro; el amor de pareja, sí. Pero el amor también es cuando escucho la risa de un niño, o cuando mi hermano se ríe de un chiste que hice. El amor es ver mi cuarto ordenado, es sacar fotos, es leer, es escribir por placer, es bailar cuando el cuerpo se empieza a mover casi solo, es expresarse, es ir al cine y es ir a ver una banda. También, el amor es cuando me miro al espejo y me quiero.
El amor es abrazar a los amigos, es abrazar luchas con las que nos identificamos. El amor es la justicia y los derechos. El amor es el respeto.
Está casi en todos lados, está casi en todos los alrededores. Porque el amor es el amor de pareja pero también es todo lo que eso conlleva y todos los "otros tipos" de amor. Mirá más, vas a ver que ahí está.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Nena bien

"Ella congela miles de instantes"
Y después se va,
un rato se va.
Se despoja del dolor
y de la ropa que aprieta.
Nada va a servir después
si se va a acostar pensando
en cosas que no se tocan.
Solo se perciben:
como el dolor,
o el amor.
El amor que no duele,
porque el amor no duele.
Sana.
El reloj marca la una de la madrugada.
No podés tocar el tiempo, nena.
"Ya sé, sí"
Mañana,
mañana las heridas de la mente
sanarán.
Pero hoy,
hoy dormí bien.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Una vez y otra vez

El otro día dije que no iba a tratar de entender cosas que se me hacen lejanas, pero, es mentira. Lo hice para calmar mi desesperación por la empatía, por esa cosa casi sin querer que se me resbala y se quiere parar en los zapatos del otro, o al lado igual. Entender, entender, entender. "Las cosas se dan, entendés?" Sí.
Las paredes se rajan de a poquito, los pisos se van abriendo, los techos se caen. Las casas abandonadas fueron abandonadas. Puede pasar que se nos olvide el sonido de la voz de alguien, el otro día pensé en eso. Pensarlo es más triste que vivirlo? Tan desgarrante sensación. Las llamadas a veces no llegan, o dejan de llegar. Sí, pero llegan otras.
Todos conocemos el miedo, en mayor o menor medida.
Esperar a veces se hace largo, a veces la espera es insaciable como las ganas o la ansiedad.
En el bondi vi que las personas sienten que no llegan, el viaje se les hace largo, o capaz a mí. Igual todos parecen tranquilos y la persona que se me sentó al lado me pidió permiso. "Sí, claro". Está bien.
Yo no creo en los discursos de "todo está tan perdido". Perdón pero no. No es verdad. Tan ojos cerrados. Ven con los ojos cerrados, si todas estas otras personas están despiertas por agradecer y por hacer sentir cosas a los demás, miran a los ojos y se ríen con desconocidos. Para mí están todos ahí esperando (algo, alguien, a ellos).
Alguien se animó a hablarte, alguien se animó a mirar y sonreír, en vez de bajar la cabeza. Alguien se animó a expresar sus pensamientos en una canción. Alguien quiere a otro alguien. Alguien ama.
También creo que muchas cosas tienen otra vuelta y, también, que está todo más o menos ahí. Es verdad, a veces no. Y es que somos más que eso, más que el miedo que sentimos, más que la sensación de disconformidad, más que el "no me animo", más siempre más. Algunas personas te lo hacen saber, algunas personas te quieren y te lo hacen saber. Me entendés? No sé si me explico.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Relatos no tan ajenos

El pelo le caía de alguna manera todavía no inventada. El color de su piel y de sus labios; se concentraban todos los matices ahí (en el mismo lugar, a la misma hora). Esperaba sentada en un murito, o sentada en el piso, no me acuerdo (¿esperar qué?). Casi siempre coincidía con la inspiración de sus pensamientos y sus palabras. No sé si esperaba situaciones o momentos, no sé si le gustaba observar o imaginar, pero su mirada se estrellaba como si fuese más que eso, como si los desencuentros en la vida fueran otra cosa. Las paredes de las casas ajenas están queriendo decir algo, creo. Parecen cuadros colgados en el aire, en las chimeneas inexistentes.
No se quiere despegar tanto de lo que existe, de lo que no. Se ve desde tan lejos.
"¿Qué es estar en la misma sintonía con las personas?". Se mira las piernas. No sabemos responder algo así, tan simple. Algunas veces pensaba y aparecían subtítulos. "Me gusta cómo soñás aunque después nada sea verdad".
Navegaba entre los cuentos no contados y los sueños todavía no hechos realidad. El miedo se va transformando en cosas lindas y entiende que a veces la independencia se puede transformar en dependencia, unos minutos. Cuesta entender, cuesta crecer. Y el sol se va, aunque después vuelva. La lluvia también, Cecilia.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Reconocer lo que no

A mi no me duele el cuerpo, ya casi ni me duele la cabeza, ni los pensamientos. A mi me duele la falta de empatía, me duelen las personas sin sueños, me duelen las miradas secas de lágrimas, miradas que rajan la tierra. Me duele la ignorancia. A mi duelen los cuerpos sin abrazos, me duele la desdicha, lo casi irracional, las voces sin fuerza. Los techos con humedad, las ventanas frías.

Va a estar todo bien, vas a estar bien.

lunes, 29 de agosto de 2016

Confort

La zona de confort,
viejo lugar de tranquilidad
que se queja de los cambios
y que llama atenciones.

Dejame en paz, zona de confort.
No te sientas tan cómoda,
porque las situaciones no son esto,
porque ahí afuera está la verdad.

Porque ahí, afuera de mi zona de confort, me espero yo.
Ahí, te espero yo.

sábado, 6 de agosto de 2016

Callejones

Por qué te echaste a correr tan rápido
Estoy acá todavía
Los pies no me responden
Me senté a respirar
4 4 8
No pienso claramente
Las manos se mueven solas
Tal vez me de cuenta
Capaz me acuerde de la flor en el medio del campo
Y todo vuelva a estar despejado
Te vas corriendo
Se alejan los minutos
Los recuerdos hacen tic tac
El tiempo no se reconoce
El camino está en el callejón oscuro que tanto miedo te da
Empezar a descascararse y salir

Miedo a vivir
Tic tac
Lloré lloré lloré
(Está bien llorar)
Manos que se mueven solas
Cascarón
Duele

Suenan canciones dulces
Cuando los abrazos calman
La respiración se hace suave
Y navega
Navegar
Voy recorriendo y florezco
Floreció
El callejón oscuro que tanto miedo daba se vuelve iluminado
La respuesta estaba ahí

sábado, 23 de julio de 2016

I

Cómo no ves todo eso.
Está casi bien,
omediomal.
Tenés razón,
la belleza está en otras cosas.
A veces las cosas se arreglan.

Ay, si la paz me dejara en paz...
Si yo me dejara en paz...
Si alguien encontrase la paz.

"No hay
que ser 
solo
silencio.
No hay
que entender 
si existe
el final",
dice La Foca.

jueves, 21 de julio de 2016

Anoche soñé un poema

Qué vio en el sol
cuando lo tapó.
Quién te hizo tanto esperar,
yemas de amor,
no salpiques tanto dolor.

Esperá
Tu alma es tan suave
como el terciopelo de mi abrigo.
No te parecés a casi nada
pero sos tan igual a las olas.

Que las risas calman
y el silencio envenena.
Es mentira que perdiste
si ganaste tanta paz.

Y no te tapes los oídos.

Escuchá más allá,
el redescubrimiento asusta
y sé que el frío te calcina.
Mis dedos en el aire
te dibujan.

Todos nos escondemos
de nosotros.
Tus pasos.

Menos es más
(cuando te escuchás)
Te vi escuchar
y pasear.

viernes, 15 de julio de 2016

Invierno

Cuántas sombras te siguen
No las ahuyentes
Está bien así

Te siguen para que recuerdes
No te asustes
Son casi fantasmas
Pero ruidosos

Todo corre
Un día deja de doler
Y sanarás
Casi tan rápido como la corriente

Llamame y tarareá
Esa canción

Solo son horas oscuras llenas de
Fríos y sábanas sueltas
Que se pierden
En el mar y la corriente

Y noches oscuras
Y habitaciones frías
Sin finales.

miércoles, 13 de julio de 2016

Jugar a la introspección

Esperé. Los auriculares sonaban distinto a otros días, mejor que nunca. De repente empecé a entender todo. O casi. El ómnibus iba lleno pero no me molestaba. Las ideas venían a mi mente como los rayos de sol que se me impregnaban por la ventanilla. Todos corrían, no les daba el tiempo. A mí las horas no me rozaban. El frío no me tocaba el cuerpo. Me acordé de una melodía particular que había escuchado alguna vez en algún lugar. Me hizo acordar a algo, no sé a qué. (Como esos sueños que no están del todo claros cuando recién te despertás). Tenía tiempo. Me senté en una plaza y miré las ventanas de los edificios que estaban cerca. Los colores eran claritos, también tenían algo en particular. Jugué un rato a encontrarle formas a las nubes, como casi siempre. Estaban tan definidas. No entendía cómo nadie veía que ahí había un conejo o un micrófono. Dibujé a alguien en una hoja que tenía por ahí, creo que era yo, era mi cerquillo. Me fui caminando hasta no sé donde. Y ahí entendí que sí, se trata de estos espacios, de estos tiempos con uno mismo, un pedacito de tiempo entre medio de tantas responsabilidades. Encaminarme mientras camino. De repente juego a la introspección y está todo bien, ¿entendés? Se trata de eso, de los momentos.

lunes, 11 de julio de 2016

Nos podemos juntar

Si un día tenés miedo, nos podemos juntar a hablar de cosas que no nos hagan pensar. Si vos querés, nos podemos ver después. Nos podemos cuidar y acompañar. No vamos a tener tiempo de sentirnos culpables por nada. Nos vamos a cantar canciones que sabemos de memoria y que se nos vienen a la mente por vernos ahí. No vas a estar tan triste. Si vos querés cerrar los ojos y dormir está bien (sé que estás cansado de tanto). No tengas más miedo, los fantasmas se fueron, cuando nos vieron.
Cuando la respiración no te de, cuando las piernas ya no te respondan y no quieran encontrar la salida. Yo a vos te aprecio así de frágil y así de fuerte. Como las cajas que dicen "frágil". Algunos días parecen odiarte, pero vos no les das la espalda. Sé que en el fondo los enfrentás aunque prefieras tirarte al piso y llorar desconsoladamente por dentro. No te derrumbás. Me gusta tu pelo y tu forma de caminar. Podría decir que sos diferente pero ahora lo diferente es lo normal y vos no sos normal. Vos sobrepasás esos estigmas. Vos pasás barreras de personas y situaciones como si nada. Vos estás hecho de un material que nadie conoce, ni siquiera vos. Tu paz está incrustada ahí y la repartís, porque vos sos así.
¿Me acompañás al cine? El cine es silencioso y oscuro y apaga los malos recuerdos. No sé hasta donde llega tu tristeza pero sí sé hasta donde llega la profundidad de tu mirada. Es que me atraviesa. Pero, persona, ¿quién sos vos?

sábado, 9 de julio de 2016

Every single night

El dolor tiene varias facetas
y vos callás el aullido.

Hacés series de espirales
y bailás encima.

Nada está tan mal,
casi bien como los tréboles de tres hojas.
Como las medias cancan
que se rajan pero sirven.

¿Cuál es el maldito beneficio del dolor?
Lo busco y no lo encuentro,
porque no quiero.
Lo abro, abrazo y basta.
Every single night's a light with my brain

"Every single night's a fight with my brain",
dice Fiona.

Y calmar,
luego suena un disco que calma.

Voy a repararme,
reparar cosas
y roturas de sol.

Se desvanecen los señores monstruos.
Los calzo en los hombros
y los tiro al vacío oscuro
donde puedan vivir mejor.
No acá, no más acá.

domingo, 3 de julio de 2016

Apuntes de otro domingo

Cuando callo y nada es claro. Cuando escucho conversaciones de voces que desaparecen con las cortinas abiertas. La desesperación no tiene tanto miedo porque aparece cuando quiere. Pero yo sí, a mí me doy miedo. Tan irreal como el calor en los días de humedad. Y las manos cambian de color. Tan pasional como querer amar. Y amar. Pagar caro el precio de la incertidumbre y de la desdicha. Yo me tengo miedo a mí (¿de qué?) porque no sé qué hacer cuando hay que hacer. Porque perder el control de los pensamientos no me hace bien y no es poco. No es poco para mí, que parezco débil y la ansiedad me obliga a sentir la necesidad de querer irme corriendo de los lugares, todavía. No es poco para mí, que me pesa casi todo. La mochila me pesa algunos días, y parece que cargo kilos y kilos de miedo. No es poco para mí, que quiero no sentir real tanta irrealidad, tanto vacío irreal.

martes, 28 de junio de 2016

Supermercado

Dejé sacar varias emociones
hoy.
¿Qué tan bien me sentí después?
Fui al super,
vi un cuaderno hermoso.
Estaba muy caro,
como querer llorar y no poder.
O como aguantar lo que siento.
Caro.
Me olvidé de las cosas que compré,
las dejé en la caja.
La cajera se olvidó de ponerlas en la bolsa,
yo no presté atención.
Estaba pensando en lo caro del cuaderno
y del llanto.
Pero el llanto fue después.
Después de la carcajada
y después de olvidarme de las cosas en el supermercado.
Me costó a mí.
Llorar me costó.
Reconocer me costó.
El no poder no pensar me costó.

jueves, 9 de junio de 2016

Universos inconscientes

A veces pienso en el universo como si fuese una persona. Lo pienso como si fuese un "vos". Como si le hablara tan directamente, como si lo conociera (sí). En realidad tenemos cierta conexión, en realidad nuestras profundidades se conocen en lo desconocido. Porque el universo es casi inmenso como las mentes. No sabemos cuando empieza ni cuando termina. Y genera inseguridad, incertidumbre.
¿Qué tan profundo sos, universo? ¿A dónde vas? Auto-preguntas que cuando asfixian las despacho y las traslado al espacio, a la casi nada, al todo. Capaz ahí sí las pueda responder. Capaz no las tenga que responder yo, por fin, no más yo. Universo, entendés de todo esto, un día me respondiste que sí. Un día me hablaste de la empatía y del deseo lejano. De todo lo que te compone y de lo que creen que sos. Pero tenés tan poca conciencia de lo que sos y de tu inmensidad que te envidio, universo. Tan sanamente te envidio, porque la conciencia y ser un ser consciente cansa por dentro. (Las personas hiperconscientes nos cansamos tanto), porque consiste en asumir y entender. Y vos no sabés que existís porque ni vos ni el espacio son un "vos". Nadie se dirige a lo que no es una persona como un "vos". Y está bien, entender y no querer entender, todo está bien. Hasta los seres conscientes que esconden y sienten. Hasta las galaxias y los espacios llenos de nada. Inmensos espacios. Un vos.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Sensaciones

A veces los ojos no miran lo que quieren mirar. A veces las imágenes se marean. Forman una pequeña película y todos quedan impactados con tan poco. A veces la música suena y nadie la escucha. Las paredes se mueven y solo algunos se dan cuenta. O el cielo cambia de color. Esa sensación. Muchas fotos analógicas de distintos acontecimientos vuelan. El blanco ya no es blanco y las sábanas se vuelven a tender, y aparecen muchas entradas para muchos recitales, y muchos cines y muchos teatros. Las paredes de mi hogar comienzan a ser de otros colores. A veces colores pastel, a veces colores fuertes. Como cuando bailo ballet al compás de la música, como cuando leo a Cortázar, esa sensación. "¿Vos estás bien?" Estoy bien. O casi bien. Pero bien. Leo noticias en las paredes. Y me río. Me río sanamente de mí o de los que se ríen solos en la calle. Dibujo espirales en las hojas blancas y en el aire. Los espirales de mi mente. Esa sensación. Esa pizca de amor.

jueves, 5 de mayo de 2016

Aclarar los sueños

Esperé a despertar porque sabía que era un sueño y que aunque algunos sentimientos se sentían a flor de piel, no eran reales. Tengo entendido que no significan casi nunca lo que realmente es. Casi siempre me dan miedo. Los sueños lindos son lindos y fin; pero los sueños que son rebuscados me dejan todo el día pensando. Todo el día. Dan vueltas como si ningun pensamiento al respecto me dejase satisfecha. Son muchos pedacitos de pensamientos sueltos que no resuelven nada. A veces los cuento, a veces no. Depende de cómo sean. La parte que destaco de todo el sueño entero fue que decidí despertarme sin querer porque fue un sueño dentro de otro. Fue una serie de acontecimientos conectados uno con otro. Las personas no se conocían, era como si yo los conectara de alguna manera. Como si los incitara a conocerse. Como si los uniese con hilos transparentes. Más allá de que a veces me asuste un poco lo que pasa en mi mente mientras estoy inconsciente, no me importa lo que sueño en sí, sino lo que me produce a mí, lo que me genera cuando estoy consciente. ¿Qué sentimientos quiero reprimir? ¿Qué acontecimientos quiero disfrazar y hacérmelo entender de otra manera? Tantas veces quedo más exaltada con los sueños que parecen normales que con las pesadillas. Y me vuelvo a preguntar lo que significa cada uno, y revuelvo, y los hablo en terapia, y los analizo mientras miro el techo en mi cuarto. Y después me río porque la mente se asoma por laberintos inconclusos y eso me encanta. Me gusta no entender para buscar herramientas para después llegar a comprender. Todavía me asombra lo hermosa, infinita y rebuscada que es la mente. Va por tantos lados y a veces por ninguno. Ojalá hoy sueñe.

lunes, 11 de abril de 2016

Deshacer

Los ojos un poco tristes,
casi cansados.
Tanto miedo y tan pocas razones.
Espirales que llegaban
a lugares irracionales.
Abrazos que calmaban
un rato, solo un rato.
Pero dejaban claras muchas cosas.
Y el dolor, ese dolor:
tan agudo y transparente,
casi inexistente pero real.
La conciencia tan pesada
y llena de culpa.
Sonaban poemas y canciones
tan acordes a hoy,
a estos días.
Un poco grises,
un poco aliviadores.

Fluir

Despierta ya, nena.
Fue solo un sueño.
Un sueño de amar
o de miedo.
Un sueño de los intensos.
Deberías entender
que faltan muchas cosas
por entender.
Pero es tanto
y es tanto vivir.
Es tanto el cansancio
y la paz y el no entender las cosas.
Y el llorar y el bailar.
Hoy bailaste, nena, otra vez.
Esos pies y esas piernas
que danzan y se entregan
al sentir.
A esa libertad,
que son todas las libertades.
Son un conjunto de mares
y sombras que se conocen.
Y otra vez entendiste.
Y soñás y te despertás
y danzás, y amás.

jueves, 31 de marzo de 2016

La pantalla de las ovejas

El otro día acostada casi por dormir volví a pensar a dónde se van las ovejas, y por qué "las cuentan" para dormir.
Se supone que uno visualiza en la mente una especie de pantalla por donde pasan los pensamientos y por donde van a pasar las ovejas. Pero, de dónde vienen. A dónde van. Después de que las ovejas saltan no vuelven a pasar por el mismo lugar. No es un ciclo, no son las mismas ovejas, son distintas. Cada una sigue su camino. Entonces pensé en qué sigue luego de pasar esa pantalla fija de ovejas y un obstáculo. La corrí a la derecha pero podría haber sido a la izquierda (aunque cambiaría "a dónde van" por "de dónde vienen"). Igual me interesaban las dos cosas. Y por un momento me hicieron acordar a las personas de nuestras vidas. Algunas son las fijas, las que están más tiempo (como la valla por donde saltan las ovejas) y las que se van o pasan con el tiempo (como las ovejas principales). Porque en realidad son todas principales. Algunas en un momento y otras en otro. Pero están. Lo bueno es que siguen todas las ovejas un camino. Hay una valla y muchas ovejas en cada persona.

domingo, 27 de marzo de 2016

Los domingos no tienen la culpa

No sé si alguien
sepa consolarme
como lo necesito
los domingos.
No los culpo.
Solo que no me alcanzan
a entender
porque no alcanzo
a explicar.
Y viste que no me gusta
esperar pero espero.
Y una canción me hace llorar,
es la misma de siempre.
Hoy no me desperté bien
ya de entrada,
pero es domingo.
Y se entiende,
o no.
Me gusta pensar eso.
Me gusta consolarme con eso.
Solo sé hacerlo.
Capaz me nublo la vista
a prepo
para no ver que
los domingos no tienen la culpa.
Yo solo me permito
hacerlo todo hoy.
Me permito mirar para adentro.
Hoy,
día tan gris pero triste.
Tan nudo en la garganta.
Tan canción que hace llorar.

martes, 15 de marzo de 2016

Conectar

Bailabas sin bailar.
Y soñabas sin dormir.
Y me contaste todas las cosas que te daban miedo.
Vos sabés que guardo tus secretos,
y guardo los míos.
Ahora te escondiste en las sombras,
tus sombras.
Y tocaste una canción con los dedos.
Te presté atención, vos no me viste.
Tuviste miedo de lo que vayan a pensar
y cantaste de nuevo,
(otra canción que no la escribió nadie),
de nuevo.
Te dejaste guiar por tus impulsos.
Sos tan vos. No esperás más.
Caminás con tan poca pausa,
y afirmás tantas cosas que no existen.
Tenés los sentimientos más limpios,
es que los tenés tan claros.
Y ves el cielo, y entendés,
y las estrellas y tus miedos.
Me contaste de tus pausas y de tus costumbres.
Te escuché como adormecida,
porque me acordé del momento exacto
en el que caés en el sueño más profundo y más real.
Y te escuché tanto.
No paraste de cantar, y te escuché.
Cuando escribo de tus momentos (mis momentos),
me acuerdo
y hago énfasis en la profundidad de tus miradas.
Tan libres, tanta paz.

Relatos de cuando me miro al espejo y entiendo cosas que se conectan y que están acá.

domingo, 13 de marzo de 2016

No mires para abajo

Está bien que todavía te asusten algunas cosas. Por ahora no tenés superpoderes. (O sí, pero no con esto). El plan de escape no salió bien. Seguís caminando por la pared. Pero cuando tenés ganas todavía te podés sentar y eso es lo que seguís rescatando. Sí, ya sé. Son una serie de inventos que todavía no llegás a conocer. Y cuando miraste para ahí, los ojos te seguían. Y proyectaste en la luna. En la luna tan grande y brillante luna. Pero cuando se esconde te vi pedirle que se quede, y no la seguiste más. Solo la esperaste hasta mañana. ¿Cuánta vida encontraste? No intento no pensar porque sería insano y no sería yo pero mirá esa luna, de nuevo. Escuchá el sonido del casi otoño. Ese aire que ya se fue. Y no hablamos más de "tristeza" o "felicidad", lo vemos en otras cosas, en otras definiciones. Y vos lo entendés (sé que lo hacés) y yo lo entiendo. Y nos da miedo porque hay cosas y momentos que no conocemos (todavía). A vos te da miedo. ¿Cuántas verdades de esas conocés? ¿Cuántas son de verdad? Igual yo te entiendo, porque me entiendo.

domingo, 31 de enero de 2016

Vaivén

Igual es verdad que debería saber esperar, que debería ser más paciente y prestar más atención. Es verdad que siento mucho y respiro poco. Es verdad que estoy todo el tiempo pendiente de mis pensamientos y cómo tengo que actuar. Es verdad que estoy tensionada sin darme cuenta, no solo físicamente. Es verdad que algunas veces disfruto del viento y otras no me conformo. Es verdad que a veces me gustaría llamarme de otra manera porque no me gusta como queda mi letra cuando escribo mi nombre. Es verdad que un día me miro al espejo y me gustan mis piernas pero al otro deja de pasar. Que me gusta la soledad, que me gusta escuchar mis silencios pero que al rato necesito que vuelvan porque me ahogo en mí misma. Que me pongo vestidos y doy vueltas porque me gusta como se siente. Que digo cosas y después no cumplo conmigo y me siento culpable. Que no puedo lastimar a nadie, que no me gusta hacer daño porque siento y sé que el "perdón" no se siente sincero a los ojos de nadie y no se puede retroceder, pero que me siento re gila por lo mismo. Que me mareo y me desenredo. Que a veces me gusto y que a veces me desintegro. Igual es verdad que tan simple y tan compleja después.

lunes, 25 de enero de 2016

Natural

Hoy me dijo que me veía contenta. Me lo dijo como una afirmación. Me senté en la silla y esperé. Me preguntó cómo estaba y qué había hecho. Me limité a responder "con calor" y sentí una sonrisa en mi cara como de "vos sabés que tengo más cosas para decir".
¿Cuán bien estoy? ¿Qué es estar bien? Si respiro y tiemblo. Pero estoy tan consciente.
Nunca dejé de entender el alrededor. Pero ahora lo acepto y lo cambio. Lo entiendo. Aprendo a ser paciente, a aprender de a poco. A querer calmar. Ya no tengo la necesidad de escapar de las situaciones: las enfrento, se me hacen menos intensas.
Capaz le quise responder eso y muchas cosas más. Pero él me entendió y adivinó. Dio la orden de disminuir.
"Hace mucho tiempo estás bien" me dijo.

viernes, 22 de enero de 2016

II

Invítame a complacerte
y desearte
Desmiente las carnalidades
Subyaga por entre los ecos
todo rito de aproximación
Descárname
pues al verte huiría
Pero si al percibirte en un mas allá
supieras guiarme,
yo sería tu minúscula sonrisa
y reiría.

Spinetta

domingo, 17 de enero de 2016

Mitades y pedazos

A veces nos partimos en mitades. En serio, yo las vi. Mitades que luego se encuentran con más mitades. Mitades que nunca llegan a ser "uno", no forman "uno". Nadie piensa que deban tratar de formar algo cuando sencillamente ya lo son.
Esta inmensidad es tu inmensidad. Es un pedazo de tus pedazos.
Todo está bien si entendemos el espacio del otro y aceptamos sus mitades y los pedazos faltantes. Capaz no hay que tratar de llenarlos, capaz solo hay que acompañar ese vacío. Un supuesto vacío que está lleno de esas cosas que no ves.
Tus espacios, mis espacios.
Mis mitades, tus mitades.

sábado, 9 de enero de 2016

Lo inmenso y lo sin nombre (esta libertad)

Lo espeso en la continuidad de las palabras.
El tiempo se va llevando cada pensamiento.
Cada pedazo de pensamiento
que nos roza al compás del viento.
¿Cuántos tipo de miedos existen?
O me tengo miedo.
¿Cómo es el horizonte que ves vos?
Estoy pensando porque no me acuerdo qué siento hoy.
A mi no me gusta sentarme a escucharme.
Es un remolino de muchas cosas.
¿Cuántas cosas hay para entender?
¿Cuántos matices de cosas hay para entender?
No me tengo miedo.
Recorro los caminos desiertos,
los llenos de gente.
El roce de las pieles
y los atardeceres.
¿Cuántas infinitas cosas hay para expresar?
Si es todo tan inmenso
y tan inalcanzable.
Tan enorme,
tan hermoso.
Tan sin nombre.

Cuando entendí

Un día, cuando tuvimos conciencia y entendimos, nos dijeron lo que está bien y lo que está mal. Pero ¿entendimos realmente? Luego nos pidieron por favor que seamos felices y libres. Pero, sin decirlo, nos dicen que debemos serlo bajo condiciones. ¿Condiciones que nos establece quién? Entonces te das cuenta de que hablan de una tal libertad que no respetan, la admiran pero les da miedo alcanzarla. No se dejan llevar. Nadie la tiene, entonces "por qué la voy a tener yo", ¿no? Y seguimos juzgando; juzgamos por la música que escuchamos, por como nos vestimos, por quiénes son nuestros amigos, por con quién queremos estar, por como queremos vivir nuestras vidas. Pero claro, acuérdense de la libertad, eh. No sea cosa que no la respetemos. La mierda inculcada, hasta sin querer. Nos da tanto miedo cambiar, tanto miedo a lo que no conocemos. Y al que se anima: se lo señala. Pero ¿qué es "lo que está bien" y "lo que está mal"? ¿Simplemente seguimos a una masa de personas?. Pero un día consideramos pensar de otra manera y notamos el vacío existencial. Ese cambio, ese nudo que hay que ordenar. Sentimos que lo que pensamos ahora no está en su lugar, pero ¿y si desde el principio estuvimos equivocados y ahora estamos en lo correcto? Nos empezamos a sentir por fuera, dolor, ardor en el medio de la garganta. Y ahí entiendo que me quiero olvidar de lo que la sociedad me obliga a pensar o de qué manera actuar. No dejo que me presione, me aferro a las personas que lo comprenden, me aferro al amor, me aferro a sentir, a ser realmente libre (como yo quiera serlo), a lo que a mi me parezca adecuado o no. Sin querer me empiezo a alejar de las personas tóxicas, que no me aportan nada, que están erradas, no los dejo contagiarme más de malas intenciones. Despierto y respiro al viento. Cuando siento la tristeza, la vivo en paz y cuando me inunda la felicidad, la disfruto. Me acompaño para luego acompañar. Me doy tiempo y no me fuerzo.
Y lloro, y amo, y sufro, y entiendo; por fin entiendo.