lunes, 28 de diciembre de 2015

Fuck off

Busqué las cosas en el ropero
pero lo que buscaba
no iba a estar ahí.
Entonces cambié de estrategia
y las busqué en mí.
En mi pelo,
en mis piernas
y en mis ideas.
Hay un vacío,
el vacío del que hablé un día,
lo sigo notando acá,
¿ustedes no lo ven?
¿Cómo no lo pueden ver?
Si se nota tanto.
Está tan presente.
El compás de la mirada
y el silencio acompañan.
No sé en donde buscarme,
si ya estoy acá.
Ya me visité
y me asusté.
Me creía alta
y me caí en mis anclas.
Escuché mis voces a lo lejos
y les pedí que vuelvan,
(que me contengan).
Las voces y ese entonces.
Sentí espirales de locura,
me estaban recorriendo el cuerpo.
El vestido dejó de ser vestido,
dejó de vestir.
Dejó de sentir.
Maldita sea, dejó de sentir.

Opreuc

Los cuerpos danzan libres.
Se sienten volar entre tantas estatuas.
Cabezas tan mal pensantes.
Todos los cuerpos saben sus direcciones
y saben encontrarse.
Los cuerpos son perfectos
y lo sienten.
Saben del viento
y de correr con el placer.
Los cuerpos no conocen los malos hábitos,
saben del amor
y del desamor.
La suavidad
y lo que irrita.
Vuelan,
solo saben volar.
Enfrentan la oscuridad,
y la exprimen.
Los cuerpos saben de dejarse llevar.
Conocen de los escalofríos,
conocen de las pasiones.
El cuerpo, ese arte.



viernes, 25 de diciembre de 2015

No tan vacía

Podría desaparecer, pero mejor me quedo afrontando acá. Si tengo que sentir, voy a sentir. Si tengo que llorar, está bien. No sé de donde salen todos estos pensamientos. Una sintonía distinta. La siento. Quería salir y yo me opuse. Algo me da miedo. Soy yo. ¿Qué tanto miedo me van a dar las preguntas? Si en realidad las quiero responder.
Los atardeceres, las miradas profundas. Tal vez no esté tan vacía como me convencí. Estoy disfrutando, a veces en silencio y a veces a los gritos. Me gusta amar. Me gustan las caras y los pies. Son un detalle de muchas cosas.
¿Te gusta tu cuerpo? ¿Te gusta como te parás frente a los demás? ¿Y tus ganas? Y las desgracias.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Otra vez el espejo y yo

Vos te ves,
te vas.
Espejo y danzás.
Caminé a vos,
me miré en vos.
No nos parecemos,
tus espejos son inmensos.
Y te alejás,
no te gusta verte,
(vos me lo dijiste),
pero cuando te ves te disfrutás
tanto.
Te transporta hacia
tus miedos.
Mirate en mi reflejo,
si estás hermosa,
estás hermosa,
yo.
Yo estoy así de hermosa.
 Me vi hermosa.

Posponer

Aturdida en una paz que cada tanto no se presenta. Escribo porque tengo un espacio lleno de letras que no salen. No le escribo ni a un amor, ni a una persona. No le escribo al dolor, ni a la lluvia. Me escribo a mi. Me escribo para acordarme de estas sensaciones. Ni siquiera es dolor, no es dolor. Son vueltas de tuerca, son muchas salidas.
Después cuando pasan muchos días, la sensación de este sentir se va diluyendo, desaparece. Y en realidad lo que quiero es volver a revivirlo porque para sacarlo tengo que hacer esto. Tengo que pasar por lo que sentí (?) Tal vez.
Tal vez rechazo escribir porque me hace pensar, y pensar me hace mal, ahora me hace mal. Me hace revolver, y lo que hago es dejar las cosas abajo de la alfombra. No me canso de dejar las cosas abajo de la alfombra. No las resuelvo, me harta resolver. Me desgasta tenerle miedo a las responsabilidades y me cansa y me duele. Necesito dejar. Las dejo ahí. Perdón, ahora no puedo.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

El escape de mi

Me acuerdo de esos días cada día porque todavía me atormentan. Todavía me dejan la garganta seca. Me escapaba, me acuerdo exactamente del momento. Me acuerdo de eludir el lugar, pero más que el lugar, eludía la situación. Me quería ir de mi cuando al mismo tiempo me daba cuenta de que era imposible. No me iba a ir de mis tormentas. Me acuerdo de estar sentada mirando el pizarrón y la vista se me iba, yo la veía irse. La mirada no se me concentraba. Entonces hacía todo el esfuerzo, el más grande que podía poner sobre la mesa y esperaba. No sé bien que esperaba, capaz que se me pasara. Me había visitado un terremoto. ¿Ustedes conocen a este terremoto? Entonces me escapé, de nuevo. Me dejé llevar, es que necesitaba respirar, volver a respirar. Tenía la sensación de que me ataba mis pies al piso. La mente iba en muchas direcciones, creo que escuché que el corazón me latía fuerte. No me quiero acordar más, por favor. Me duele. Cada vez que lograba escaparme del lugar, en cuestión de dos segundos, juro que volvía a ser yo. ¿Qué es volver a ser yo? Se iba la tormenta, la puta madre, se iba. En cuestión de segundos. Pero yo sabía que iba a volver, sabía que iba a volver a hacerme así de mal. No me quiero acordar más porque esto ya no pasa, no más.

Realidad(es)

Creo que los humanos estamos programados para pensar en la realidad como lo que tenemos a simple vista. Lo que conocemos, lo que se nos hace familiar. Por eso cuando algunas personas van mas allá, otros no lo entienden. A veces ni siquiera esas mismas personas no lo entienden. Se sienten extraños, alienados, fuera de lugar. Pero creo que las perspectivas están cambiadas. Creo que los humanos evitan inconscientemente la realidad mirada desde otro lugar. Ir más allá es algo interesante, es parte de la vida, nos hace ver más lejos, más calidad. A algunos se les hace más fácil, a otros les cuesta más (porque les duele lo más allá, les duele cuestionarse). Es cuestión de mirarse, de mirar con ojos más comprensivos (las mismas cosas, distintos ojos). Hasta las acciones que hacemos automáticamente las veríamos extrañas, las valoraríamos distinto. Valorar más.
¿Cómo ves tu realidad?

domingo, 13 de diciembre de 2015

El click

Es tan real como hay un momento en que te hace un click en la mente y decís "la puta madre, qué pasó" y empezás a ver las cosas de otra manera. Es un cuestionamiento de cosas tras otro, no entendés las cosas que hacías hasta por inercia, se hace todo desconocido. A veces se confude tanto todo, se distorsionan las miradas. ¿En qué parte dejás de entender? Me desconozco, capaz. Ves todo con otros ojos. Es hermoso pero es terrible, asusta y tranquiliza. Esta sensación tan irracional, tan lejos, tan sin mi. No entiendo las razones, ni estos sentimientos. Entonces no me da el tiempo ni para estar mal, ¿por qué estaría mal? Si no encuentro motivos, no hay motivos. Son solo sensaciones que se presentan, una serie de pensamientos. Me quiero ir de mi, después me vuelvo a gustar, y es todo tan confuso pero hermoso. Hay días que la cabeza realmente no da más, esos días realmente hay que saber respirar.

martes, 8 de diciembre de 2015

Dos mentes

Te llevás el mundo de esa manera,
y no te lo quiero preguntar.
Si vos entendés
todo esto que me agobia,
vos entendés las cosas que
no se entienden.
La persona que no tiene
y te entiende
y te ve
y te dibuja
y te sueña.
Porque ¿quienes somos?,
¿cómo es que somos todo esto
si no somos?
Qué despacio caminás.
Me gustás y me hablás y
me decís cosas tan normales
y tan distintas a las palabras.
Yo te vi en esta cabeza,
te vi pensando y caminando
por el roce de las extremidades.
Estabas haciendo esas cosas que los humanos hacen,
nadie entiende nada
y todos hacen todo.
Te estoy diciendo que no sé,
porque sos vos y
vos no estás acá.
Te vas y no estás
porque no estuviste.
Yo no te conozco y te tengo,
si sos un sueño, sos este sueño.
Dejá de pensarme y pensarte
y acostarte y mirarme.
Tu mirada me desnuda
y me nombra.
Y me llama y me despierta.
El contorno,
las pieles,
hay un solo contorno.
Lo formamos con dos cuerpos
y dos almas y dos mentes.
Dos mentes.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Circular

Dejé la ventana abierta porque este espacio se llenó
de cosas llenas de nada y no me gustó.
A mi me llena tu realidad (que no la entendés).
Me gustan las cosas que parecen raras
pero que se las lleva el viento y no ves.
Las miradas que no están perdidas,
se incrustan tanto en lo que sí ves.
Porque querés buscar la justicia,
y solo ves tanta malicia.
Nadie la encuentra y te callás.
Te callás y no brillás.
Dejá de dolerte, Cecilia, dejá de llorar.
Si querés cambiar el mundo te tenés que levantar.
Vos sabés despertar
y sabés que te podés levantar.
Vos conocés tu amor,
esparcí el amor.

Alguito

Estaba quieta pero una serie de movimientos me seguían. Capaz fue porque me levanté y caminé, no sé en que pensaba. Solo sé que sonaba esa melodía o esos pedazos de algo. No sé por qué escuchaba tanto silencio y tanta calidez. Parecían las cosas en orden (o no). Pero era eso.

Se soltó, fue un malentendido.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Ansiedad

No me parece que esté bien decir que ahora se hacen los que tienen mambos, depresión, ansiedad. Capaz en algunos casos sea así, pero también es verdad que cada vez se dice más. Cada vez les contás a más personas porque pensás que te vas a sentir comprendido.
Cuando lo contás como si estuvieras contando algo ajeno o como si estuvieras contando un cuento, te miran con cara de “aaaah, ¿y?” y te dan ganas de volver para atrás y y no haberle contado nada. Porque: o tiene la mente re cuadradita, o porque realmente no tiene idea de qué estás hablando, o porque no le interesa. O también puede pasar que te miren con lástima, como si estuvieses contando lo peor que escucharon en sus vidas. Ah, pero no me sirve nada. Y no, capaz no. Es que sí, realmente es una sensación de mierda, es una sensación que está todo el tiempo (aunque esté controlada). ¿Realmente querés jurar ansiedad? Vení, tomá, te juro que te la regalo. ¿Querés jurar mambos y tambler? Uh sí, re interesante sos.
Aunque vuelvo a decir, no está bueno que vayan por la vida diciendo "ay sí, todos juran ansiedad y depresión ahora". No. Se dice mucho más y también hay muchos más casos y es más común. Cada vez nos cuestionamos más las cosas, cada vez estamos más estresados, no nos da la mente y eso lleva a que no nos de el cuerpo.
"Ah pero si solo estudiás, ¿de qué vas a estar cansada?" De pensar constantemente estoy cansada, de sentir que no puedo más, me va a explotar la cabeza. Basta de decir eso, aunque sea con la mejor. Lo que pasa es que al sentirme así postergo el estudiar, y postergo lo que tengo ganas de hacer, y al final termino no haciendo nada. Y cuando logré postergar los pensamientos y logré estudiar, voy a dar el examen y tengo que lidiar con la somatización, la ansiedad, el dolor de cabeza que me creó el pensar tanto y esta ansiedad enorme. Así que no me digas tan asombradx que cómo voy a estar cansada.
También el paso del tiempo depende mucho. Cuando no quiero que llegue un momento, pareciera que el reloj está corriendo a más no poder y el cuerpo me pide por favor. Y cuando necesito que llegue determinada hora, pareciera que el reloj se estancó ahí.
Y hay días en los que estoy mejor, y me re quiero y hay días en los que me odio y no me soporto más. Hay días en los que tengo muchas ganas de hacer cosas, y hay días en los que solo necesito descansar.
Es fundamental rodearte de personas que te entiendan y te ayuden. Aparte te vas a sentir mejor y rodeadx de amor.

Teneme paciencia.

En fin, hay veces que todo esto lo hablo conmigo misma y hay veces que necesito escribirlo.