miércoles, 30 de septiembre de 2015

Pedazos de tiempo

mirate si te querés mirar,
elogiate la cara
y las ganas
elogiate los momentos
tus miradas
¿no ves que pasa
el tiempo?
siempre el tiempo
siempre los segundos
y las horas
los momentos
¿qué esperás
cuando esperás?

Imágenes

es que en los tiempos libres
cuando miro mucho la nada
aparecen muchas imágenes
y muchos momentos
pero que no pasaron
aparecés vos que no sé quien sos
o aparece tu cara
la cara de no sé quien
aparecen ómnibus
aparece una cama 
y el amor
el amor que te nombré
después se me pierde la mirada
y me pierdo yo
capaz se me mueven un poco
las cosas, 
o capaz estoy mareada
en realidad estoy bien,
se me mueven las imágenes
pero es que las caricias
por favor, 
las caricias de una piel en paz
una piel infinita y delicada
delicada piel 
no me chamuyes 
con cosas que son mentira
no te sirve a vos,
no me sirve a mi
vos quereme, 
un poco, quereme
mucho
agarrá de la mano las imágenes
no dejes que se muevan tanto
no me quiero marear

Hablá

Pero si querés decir otras cosas,
¿por qué agarrás de rehén cosas que no?
Te estás envolviendo en ideas asquerosas,
ni siquiera estás diciendo lo que querés decir.
Me causás repulsión,
me quiero sentar a escuchar,
pero vos no te sentás a escucharte.
Te da miedo que te escuche hablar,
¿qué es lo que tenés para decir?
¿por qué no te sale hablar?
A ver, expresate,
a ver, no voy a hablar por vos.
Todo esto te cuesta,
y yo te justifico.
Los justifico a todos,
a todos los que no les sale las palabras.
Me hago la que los entiendo,
y no,
no entiendo la dificultad
de expresar lo que tienen atravesado.
Si te estoy dando el espacio,
a vos, al que lo necesite.
Por favor, hablá,
te va a hacer mal.
Habla, por favor,
me hace mal verte así.
Estás atragantado de ideas,
de palabras,
de paredes sin ganas de dejarte ir.
Te estoy esperando.
Esperando a que te expreses.

martes, 29 de septiembre de 2015

Esa palabra: disconforme

Cuando me recortaba el cerquillo muy seguido 
sentía que me cortaba la disconformidad.
El otro día volví a hacer lo mismo,
me sentí bien pero me quedó torcido.
Torcida la disconformidad.
No quiero estar más esa palabra,
estoy esa palabra.
Torcido lo complejo,
lo cuestionable.
Hermoso lo cuestionable.
Sentir.
Si estoy conforme,
no estoy conforme con estar conforme.
Entonces estoy esa palabra.
Pero me canso y conforme.

El cerquillo
(de nuevo)
creció.
Lo recorté,
torcido.
(Torcido parejo).

lunes, 28 de septiembre de 2015

El día que entendí

Me acuerdo que estaba llena de ansiedad cuando me di cuenta de lo que me tenía que dar cuenta. Fue como una patada al pecho, sí. Me sentí sola, como los demás días llena de ansiedad pero ese día fue distinto. Me di cuenta de que nadie me podía salvar, de que no existe una persona que me rescate de mi. Cada uno se arruina y se des-arruina. Pensar en eso me daba más ansiedad pero lo entendí. Ese día fue cuando me cayó la ficha. Dejé de idealizar a mis padres, no podían ayudarme en mis problemas existenciales, en mis propios pensamientos. Me daba miedo. Ansiedad. No más ansiedad. Fin. (Un poquito de ansiedad). Ahora sí, fin.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Peinar o no peinar

Como cuando tenés el pelo enredado pero te mirás al espejo y sabés que está más lindo que si lo peinaras. Pero zambullís los dedos en el centro y te das cuenta de que no, hay que pasarle un peine, ¿qué va a pasar?. Lo peinás y sí, queda más suave, pero te mirás y ves que quedó distinto, no se ve igual que antes. Está todo alborotado y no te gusta. ¿Entonces? ¿Cuál de las dos opciones vas a elegir la próxima vez?

Pensamiento 1, 2, 3

Miré la pared, encontré un lugar, me agaché y me senté.
Era un buen momento para pensar, o no.
(En realidad me venían solos).
Ya me fastidia pensar, me da miedo.
Porque aprendí que la mente viaja por muchos lados.
Tantos que, justamente, me da miedo.
Es tan profundo y tan sin fin.
Pensamiento 1, lo descarto, 
al descartarlo vuelvo a pensar.
De nuevo, pensamiento 2.
Se va, vuelve otro pero con el número 3.
Y así con muchos números más.
Ya está, me dejo en paz.
Me duele la cabeza, me duele pensar.

Otra respuesta

Me preguntaste algo muy obvio y yo estaba mirando la nada porque sí, la respuesta era "sí" pero hice un gesto con la boca y dije "no". 

Hay cosas que son claras por sí solas y vos no las viste. 
O te hiciste el boludo. 

lunes, 21 de septiembre de 2015

El rincón de la mochila que no quiero más

Me olvidé de la mochila cargada en un rincón del cuarto. No lo podía creer, ¿tan fácil era?. En realidad ese fue el final; la cuestión acá es que me acerqué al rincón y la dejé con cuidado. Pensé que iba a pegar un salto y que se me iba a venir encima pero no. Me sorprendí de mi, fue increíble. Solo fue un momento. No más cargas (¿cargas de qué?), fue tan fácil, tan. Salí de casa y la sonrisa no se me iba. Me sentía tan liviana  y tan limpia. Esa noche me sentí tan yo, tan otra yo. Pero, sí, pero volví a casa y seguía ahí; esperando a que la agarre de nuevo. Me pedí perdón y la cargué de nuevo, no la podía dejar ahí, mi conciencia no me lo permitía. Otra vez los pensamientos. Pero me acordaba mis momentos de liviandad y cada vez se iba soltando un poquito, se iba yendo. Todavía mi mente trabaja en eso. Cada vez que iba a salir de casa trataba de dejarla, a veces me acompañaba (cuando cumplía la rutina) pero cuando no, ¡era tan yo!. Entonces, otra vez, me olvidé de la mochila cargada en un rincón del cuarto. No lo podía creer, ¿tan fácil era?.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Un libro y un silencio

Leer es una de las cosas que más me gusta hacer, es mi espacio. Pero de repente lo evito, porque escucho mi silencio. De repente aparece un silencio. Me caigo en ese silencio. Un silencio que me asusta (un poco). Trato de solo concentrarme en el libro pero, pero un silencio.

Libre aire

Podés tocar el aire,
y guardarlo,
pero decís que está para
ser libre,
entonces lo dejás que siga.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Conté ovejas

Las ovejas que conté para dormir:
están acá. 
Me hablan y me inspiran, 
no me dejan dormir. 
Me hacen pensar. 
Me dan charla 
y no me ayudan a dormir. 

Conté ovejas para no dormir, 
conté ovejas para hablarme.

martes, 8 de septiembre de 2015

Capaz quiero tu cara en mi cara,
un ratito.

Espirales

Empiezan desde afuera y cada vez van hacia adentro pero, hay un error, que todos cometen. Piensan que se terminan. Los espirales no se terminan. Los espirales de la vida, los espirales de los pensamientos, los espirales del viento, los espirales de los espirales. Son solo más espirales que esperan otros espirales. Los espirales no se achican, los espirales cada vez van más a la profundidad. Se adentran en la propia profundidad de las profundidades. Son casi como lo infinito. Casi como lo que viene después del universo. Los espirales son todo eso junto y mucho más, pero todo junto. Nunca los frenes, dejalos que sigan, siguen su camino, no preparado, pero su camino. Los espirales libres.

Sincronizar

Apoyé los dedos en el espejo.
Del otro lado pasaba lo mismo.
¿Cómo puede ser?
¿Por qué repite lo que hago?
Me sigue los pasos.

Me parece injusto 
que no pase 
con mi mente 
y mi cuerpo.

Si en el espejo 
(las dos partes) 
se sincronizan 
tan
tan bien.

Yo no puedo hacer eso.

Me paré adelante del espejo,
llevé mis manos a la cintura,
del otro lado pasó lo mismo.
Me gustaba que me haga caso.

Pero acá,
en mi,
no pasa.

¿Qué tengo que hacer?
¿Cómo funciona esto?

Ojalá fuera un espejo,
y me siguiera mis propios pasos.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Basta de

Dejá de mirarte al espejo y elegir la cara que vas a poner hoy. 
Salí con la que te despiertes, con la que te salga, con la que sientas.
Salí a la calle siendo vos.

Diferenciar

Hay mucha gente buena
y mucha gente mala.
A veces no sé diferenciar,
a veces me va mal. 

sábado, 5 de septiembre de 2015

Ordenado y desordenado

El piso brillaba cuando lo miraba de reojo. Mis libros estaban ordenados, ninguno fuera de lugar. Los veía tan en forma, tan perfectos. Casi como esa transparencia que me dejaste ver. Las camisas y los vestidos bien colgados. Todo en su lugar pero mi cabeza seguía igual. Estaba desordenada (no mal) pero, en fin, desordenada. ¿Cómo soluciono esto que me incomoda? ¿Qué pensamiento va acá? 

Esto sí

Miramos la luna llena y el mar, los edificios no nos gustan tanto

viernes, 4 de septiembre de 2015

Es de repente

De repente me dolés en los sueños. Cada tanto mi inconsciente se acuerda de vos. Cada tanto pongo atención en esos tiempos. Pasábamos horas y horas siendo nosotras. No nos molestaba estar en silencio. Nos manteníamos al tanto todo el tiempo, nos necesitábamos. Cuando discutíamos, era una cosa de ida y vuelta. Volvías a ver si estaba llorando (porque yo siempre fui la más sensible de las dos). 
No lloro por vos porque ya no me salen lágrimas, porque es como una parte seca que quedó en mi; pero me dolés (porque te extraño), porque no solo eras mi amiga, eras de mi familia, te sentía mi familia. 
Una parte de mi se fue con vos cuando la ruptura apareció y se nos vino todo abajo. Cuando yo te dejé ir, sí, te dejé ir. Era tan chica y tan inconsciente. 
Por algo no somos lo que eramos antes, no perduró hasta ahora esa amistad. No digo que esté bien ni mal, solamente que fue lo que pasó y lo acepto. Me hago cargo de las consecuencias, del después sin vos. No estás acá, no somos las mismas nenas de 15 años, ni nos divierten las mismas cosas, tampoco nos interesa lo mismo; pero una parte tuya se quedó conmigo. 
Te quiero, amiga, siempre.

Maneras de hablar

Quiero que hablemos. Pero no con palabras. Capaz ni siquiera con expresiones, ni con miradas. Capaz ni siquiera con el tacto. ¿En qué pensás?

Lo del final

Ese esfuerzo que cargás, 
la doble mochila que llevás.

Las lágrimas de pasión, 

de emoción. 
Pero de frustración,
y de decepción.

Te enorgullecés,

pero te caés.

Son tus pensamientos 
que aletargan y alargan.

Va a estar todo bien,

casi como estar en el Edén.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Sacudida

¿Por qué no nos damos cuenta?
No vemos que la sociedad,
el mundo,
nos exigen más de lo que podemos.
Nos exigimos más.
Vamos al ritmo del sol,
vamos al ritmo del viento.
Lo hacemos sin darnos cuenta,
porque ellos tienen esa capacidad;
nosotros, humanos, no.

Seguimos el ritmo del dolor,

pero es tan inconsciente.

Hasta que un día,
ese día, 
ese momento,
en el que todo se frena.
Te paraliza, 
te quedás totalmente ahí.
No entendés qué pasa.

Angustia, desesperacion;

llantos, nadie te entiende.
No hay palabras que lo expliquen.
Necesitamos ayuda,
¿qué está pasando?

Necesitamos (mucho)

dejar de correr el tiempo.
Necesitamos paciencia,
amarnos, abrazar,
capturar los momentos,
son todos instantes,
disfrutar: disfrutá.
Sentate en el pasto,
mirá el sol.

No corras más y,

pensá en vos. 
Pensá en tu cuerpo,
en tu mente,
no más en la supuesta culpa.

Vos sos tu voz.

Vos sos tu propia voz.