lunes, 28 de diciembre de 2015

Fuck off

Busqué las cosas en el ropero
pero lo que buscaba
no iba a estar ahí.
Entonces cambié de estrategia
y las busqué en mí.
En mi pelo,
en mis piernas
y en mis ideas.
Hay un vacío,
el vacío del que hablé un día,
lo sigo notando acá,
¿ustedes no lo ven?
¿Cómo no lo pueden ver?
Si se nota tanto.
Está tan presente.
El compás de la mirada
y el silencio acompañan.
No sé en donde buscarme,
si ya estoy acá.
Ya me visité
y me asusté.
Me creía alta
y me caí en mis anclas.
Escuché mis voces a lo lejos
y les pedí que vuelvan,
(que me contengan).
Las voces y ese entonces.
Sentí espirales de locura,
me estaban recorriendo el cuerpo.
El vestido dejó de ser vestido,
dejó de vestir.
Dejó de sentir.
Maldita sea, dejó de sentir.

Opreuc

Los cuerpos danzan libres.
Se sienten volar entre tantas estatuas.
Cabezas tan mal pensantes.
Todos los cuerpos saben sus direcciones
y saben encontrarse.
Los cuerpos son perfectos
y lo sienten.
Saben del viento
y de correr con el placer.
Los cuerpos no conocen los malos hábitos,
saben del amor
y del desamor.
La suavidad
y lo que irrita.
Vuelan,
solo saben volar.
Enfrentan la oscuridad,
y la exprimen.
Los cuerpos saben de dejarse llevar.
Conocen de los escalofríos,
conocen de las pasiones.
El cuerpo, ese arte.



viernes, 25 de diciembre de 2015

No tan vacía

Podría desaparecer, pero mejor me quedo afrontando acá. Si tengo que sentir, voy a sentir. Si tengo que llorar, está bien. No sé de donde salen todos estos pensamientos. Una sintonía distinta. La siento. Quería salir y yo me opuse. Algo me da miedo. Soy yo. ¿Qué tanto miedo me van a dar las preguntas? Si en realidad las quiero responder.
Los atardeceres, las miradas profundas. Tal vez no esté tan vacía como me convencí. Estoy disfrutando, a veces en silencio y a veces a los gritos. Me gusta amar. Me gustan las caras y los pies. Son un detalle de muchas cosas.
¿Te gusta tu cuerpo? ¿Te gusta como te parás frente a los demás? ¿Y tus ganas? Y las desgracias.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Otra vez el espejo y yo

Vos te ves,
te vas.
Espejo y danzás.
Caminé a vos,
me miré en vos.
No nos parecemos,
tus espejos son inmensos.
Y te alejás,
no te gusta verte,
(vos me lo dijiste),
pero cuando te ves te disfrutás
tanto.
Te transporta hacia
tus miedos.
Mirate en mi reflejo,
si estás hermosa,
estás hermosa,
yo.
Yo estoy así de hermosa.
 Me vi hermosa.

Posponer

Aturdida en una paz que cada tanto no se presenta. Escribo porque tengo un espacio lleno de letras que no salen. No le escribo ni a un amor, ni a una persona. No le escribo al dolor, ni a la lluvia. Me escribo a mi. Me escribo para acordarme de estas sensaciones. Ni siquiera es dolor, no es dolor. Son vueltas de tuerca, son muchas salidas.
Después cuando pasan muchos días, la sensación de este sentir se va diluyendo, desaparece. Y en realidad lo que quiero es volver a revivirlo porque para sacarlo tengo que hacer esto. Tengo que pasar por lo que sentí (?) Tal vez.
Tal vez rechazo escribir porque me hace pensar, y pensar me hace mal, ahora me hace mal. Me hace revolver, y lo que hago es dejar las cosas abajo de la alfombra. No me canso de dejar las cosas abajo de la alfombra. No las resuelvo, me harta resolver. Me desgasta tenerle miedo a las responsabilidades y me cansa y me duele. Necesito dejar. Las dejo ahí. Perdón, ahora no puedo.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

El escape de mi

Me acuerdo de esos días cada día porque todavía me atormentan. Todavía me dejan la garganta seca. Me escapaba, me acuerdo exactamente del momento. Me acuerdo de eludir el lugar, pero más que el lugar, eludía la situación. Me quería ir de mi cuando al mismo tiempo me daba cuenta de que era imposible. No me iba a ir de mis tormentas. Me acuerdo de estar sentada mirando el pizarrón y la vista se me iba, yo la veía irse. La mirada no se me concentraba. Entonces hacía todo el esfuerzo, el más grande que podía poner sobre la mesa y esperaba. No sé bien que esperaba, capaz que se me pasara. Me había visitado un terremoto. ¿Ustedes conocen a este terremoto? Entonces me escapé, de nuevo. Me dejé llevar, es que necesitaba respirar, volver a respirar. Tenía la sensación de que me ataba mis pies al piso. La mente iba en muchas direcciones, creo que escuché que el corazón me latía fuerte. No me quiero acordar más, por favor. Me duele. Cada vez que lograba escaparme del lugar, en cuestión de dos segundos, juro que volvía a ser yo. ¿Qué es volver a ser yo? Se iba la tormenta, la puta madre, se iba. En cuestión de segundos. Pero yo sabía que iba a volver, sabía que iba a volver a hacerme así de mal. No me quiero acordar más porque esto ya no pasa, no más.

Realidad(es)

Creo que los humanos estamos programados para pensar en la realidad como lo que tenemos a simple vista. Lo que conocemos, lo que se nos hace familiar. Por eso cuando algunas personas van mas allá, otros no lo entienden. A veces ni siquiera esas mismas personas no lo entienden. Se sienten extraños, alienados, fuera de lugar. Pero creo que las perspectivas están cambiadas. Creo que los humanos evitan inconscientemente la realidad mirada desde otro lugar. Ir más allá es algo interesante, es parte de la vida, nos hace ver más lejos, más calidad. A algunos se les hace más fácil, a otros les cuesta más (porque les duele lo más allá, les duele cuestionarse). Es cuestión de mirarse, de mirar con ojos más comprensivos (las mismas cosas, distintos ojos). Hasta las acciones que hacemos automáticamente las veríamos extrañas, las valoraríamos distinto. Valorar más.
¿Cómo ves tu realidad?

domingo, 13 de diciembre de 2015

El click

Es tan real como hay un momento en que te hace un click en la mente y decís "la puta madre, qué pasó" y empezás a ver las cosas de otra manera. Es un cuestionamiento de cosas tras otro, no entendés las cosas que hacías hasta por inercia, se hace todo desconocido. A veces se confude tanto todo, se distorsionan las miradas. ¿En qué parte dejás de entender? Me desconozco, capaz. Ves todo con otros ojos. Es hermoso pero es terrible, asusta y tranquiliza. Esta sensación tan irracional, tan lejos, tan sin mi. No entiendo las razones, ni estos sentimientos. Entonces no me da el tiempo ni para estar mal, ¿por qué estaría mal? Si no encuentro motivos, no hay motivos. Son solo sensaciones que se presentan, una serie de pensamientos. Me quiero ir de mi, después me vuelvo a gustar, y es todo tan confuso pero hermoso. Hay días que la cabeza realmente no da más, esos días realmente hay que saber respirar.

martes, 8 de diciembre de 2015

Dos mentes

Te llevás el mundo de esa manera,
y no te lo quiero preguntar.
Si vos entendés
todo esto que me agobia,
vos entendés las cosas que
no se entienden.
La persona que no tiene
y te entiende
y te ve
y te dibuja
y te sueña.
Porque ¿quienes somos?,
¿cómo es que somos todo esto
si no somos?
Qué despacio caminás.
Me gustás y me hablás y
me decís cosas tan normales
y tan distintas a las palabras.
Yo te vi en esta cabeza,
te vi pensando y caminando
por el roce de las extremidades.
Estabas haciendo esas cosas que los humanos hacen,
nadie entiende nada
y todos hacen todo.
Te estoy diciendo que no sé,
porque sos vos y
vos no estás acá.
Te vas y no estás
porque no estuviste.
Yo no te conozco y te tengo,
si sos un sueño, sos este sueño.
Dejá de pensarme y pensarte
y acostarte y mirarme.
Tu mirada me desnuda
y me nombra.
Y me llama y me despierta.
El contorno,
las pieles,
hay un solo contorno.
Lo formamos con dos cuerpos
y dos almas y dos mentes.
Dos mentes.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Circular

Dejé la ventana abierta porque este espacio se llenó
de cosas llenas de nada y no me gustó.
A mi me llena tu realidad (que no la entendés).
Me gustan las cosas que parecen raras
pero que se las lleva el viento y no ves.
Las miradas que no están perdidas,
se incrustan tanto en lo que sí ves.
Porque querés buscar la justicia,
y solo ves tanta malicia.
Nadie la encuentra y te callás.
Te callás y no brillás.
Dejá de dolerte, Cecilia, dejá de llorar.
Si querés cambiar el mundo te tenés que levantar.
Vos sabés despertar
y sabés que te podés levantar.
Vos conocés tu amor,
esparcí el amor.

Alguito

Estaba quieta pero una serie de movimientos me seguían. Capaz fue porque me levanté y caminé, no sé en que pensaba. Solo sé que sonaba esa melodía o esos pedazos de algo. No sé por qué escuchaba tanto silencio y tanta calidez. Parecían las cosas en orden (o no). Pero era eso.

Se soltó, fue un malentendido.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Ansiedad

No me parece que esté bien decir que ahora se hacen los que tienen mambos, depresión, ansiedad. Capaz en algunos casos sea así, pero también es verdad que cada vez se dice más. Cada vez les contás a más personas porque pensás que te vas a sentir comprendido.
Cuando lo contás como si estuvieras contando algo ajeno o como si estuvieras contando un cuento, te miran con cara de “aaaah, ¿y?” y te dan ganas de volver para atrás y y no haberle contado nada. Porque: o tiene la mente re cuadradita, o porque realmente no tiene idea de qué estás hablando, o porque no le interesa. O también puede pasar que te miren con lástima, como si estuvieses contando lo peor que escucharon en sus vidas. Ah, pero no me sirve nada. Y no, capaz no. Es que sí, realmente es una sensación de mierda, es una sensación que está todo el tiempo (aunque esté controlada). ¿Realmente querés jurar ansiedad? Vení, tomá, te juro que te la regalo. ¿Querés jurar mambos y tambler? Uh sí, re interesante sos.
Aunque vuelvo a decir, no está bueno que vayan por la vida diciendo "ay sí, todos juran ansiedad y depresión ahora". No. Se dice mucho más y también hay muchos más casos y es más común. Cada vez nos cuestionamos más las cosas, cada vez estamos más estresados, no nos da la mente y eso lleva a que no nos de el cuerpo.
"Ah pero si solo estudiás, ¿de qué vas a estar cansada?" De pensar constantemente estoy cansada, de sentir que no puedo más, me va a explotar la cabeza. Basta de decir eso, aunque sea con la mejor. Lo que pasa es que al sentirme así postergo el estudiar, y postergo lo que tengo ganas de hacer, y al final termino no haciendo nada. Y cuando logré postergar los pensamientos y logré estudiar, voy a dar el examen y tengo que lidiar con la somatización, la ansiedad, el dolor de cabeza que me creó el pensar tanto y esta ansiedad enorme. Así que no me digas tan asombradx que cómo voy a estar cansada.
También el paso del tiempo depende mucho. Cuando no quiero que llegue un momento, pareciera que el reloj está corriendo a más no poder y el cuerpo me pide por favor. Y cuando necesito que llegue determinada hora, pareciera que el reloj se estancó ahí.
Y hay días en los que estoy mejor, y me re quiero y hay días en los que me odio y no me soporto más. Hay días en los que tengo muchas ganas de hacer cosas, y hay días en los que solo necesito descansar.
Es fundamental rodearte de personas que te entiendan y te ayuden. Aparte te vas a sentir mejor y rodeadx de amor.

Teneme paciencia.

En fin, hay veces que todo esto lo hablo conmigo misma y hay veces que necesito escribirlo.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Sola con los fantasmas

Estoy acá, sentada, y todo me pesa tanto. Estoy tan conmigo misma. Hay un silencio que lo escucho, se hace presente cuando no escucho voces. Las voces que soy yo, voces llenas de desesperación.
Yo ya estuve acá, ya tuve estas ideas y estos pensamientos; ya tuve estos miedos y estas dudas; este nudo en la garganta. Este dolor en la cabeza que no es un dolor de cabeza, es un dolor que muestra cansancio, cansancio mental. Las horas que lleva pensando esta cabeza y dando vueltas y no entendiendo.
Pero es como si todo lo inventara dentro de mi mente: ellos vuelven y me vuelve el alma. Se estacionan en mis emociones, quiero que se queden. Quiero que me abracen para demostrarme que este contacto físico va a dar contra estos monstruos. Si se van, me dejan sola con mis fantasmas. Fantasmas tan desconocidos pero tan presentes, (son tan fuertes).

- Me siento mal.
- ¿Qué te pasa ahora?.
- Este miedo no soy yo.

viernes, 13 de noviembre de 2015

A veces pasa

Mis manos me daban a entender lo que estaba pasando. Los nervios y la ansiedad se apoderaban de mí. Nadie más que yo entendía la situación pero todos menos yo podían ponerla en palabras.
Los momentos nuevos se me hacían irreconocibles. En realidad los conocía pero siempre eran como una nueva instancia. No me gusta verme acá, no me gusta verme así. Esta vulnerabilidad y este temblor. Este temblor que soy yo (pero no soy yo), que está en mi cuerpo y en mi autoestima. Estos pensamientos negros que acá no van, este sentimiento.

Y un abrazo, se va. Miedo, más miedo. Otro abrazo, se va.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Carta a mi yo adulto

No te olvides. No pierdas esa chispa y esas ganas de ser. No camines con la mirada perdida. Y si se te pierde, tené las ganas de encontrarla, como ahora. Aprovechá todas las cosas lindas que existen, hasta de las más comunes. No te olvides.
Espero que hayas aprendido a no perder el tiempo con personas tóxicas, que no sienten pasión. ¿Te acordás cuando te ponías triste con los días feos? Decías que los veías tristes pero ahora espero que los estés disfrutando, que tu felicidad no depende del tiempo, tu felicidad depende de vos.
Seguramente sigas hablando mucho, siempre con ganas de decir cosas.
Por favor, decime que seguís disfrutando de la música tanto como antes, que seguís bailando frente al espejo (pero también frente a los demás), que seguís discutiendo cuando no estás de acuerdo. Decime que no se te cansó la mirada (tanto como a muchos adultos).
Ojalá sigas pensando que el amor nos va a salvar.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

El cambio

Ese agujero que abrí en la realidad para entrar al lugar de las luces, y mi esencia. Y nadé, yo me vi nadar entre mis deseos. Estiré los brazos y entendí todo esto que me costaba entender. No hay nada tan difícil, todo eso que me asqueaba. En realidad había transformado algunas cosas, cuando no tenía la visión clara, cuando me acostaba en posición fetal. Pero estoy tan iluminada y tan real. Tan yo y tan apasionada. No le temo a mis fantasmas, no le temo a la oscuridad. El espejo ahora es un amigo, nos abrazamos, nos perdonamos.

martes, 3 de noviembre de 2015

Ideas confusas

Nunca me expreso como me quisiera expresar. Bueno, sí. Pero no. Mi percepción es que cuando quiero decir algo lo digo, pero no lo digo como me gustaría decirlo. Es como si en mi mente lo formara de una manera y cuando lo expongo a los demás lo transformo en muchas palabras, muchos gestos con las manos pero al final se deforma.
Ahí me doy cuenta de que no estoy conforme con lo que expresé, "yo no quise decir eso así". Pero ya no puedo volver para atrás porque voy a entreverar la idea, o mi cabeza.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Este dolor de cabeza

A mi no me gusta sentirme así. No me gusta sentir los sentidos tan duros que no me dejan llorar, este límite sin desesperación. Los ojos secos pero las manos transpiradas. Siento la cabeza como un casco que se va quebrando, como un vidrio. Ay, este dolor, que se calle, no lo soporto más. ¿Cuál es el límite del dolor? Si este es el máximo del dolor que creo aguantar. Volvé para atrás, hijo de puta, me hacés mierda. Se me va hasta el estómago y lo revuelve tanto que parece una licuadora. CALMAAAATE. No se calma. Voy a vomitar, listo, lo va a conseguir. Pero no, ¿qué hace sentir más mal que las ganas de vomitar? Seguir teniéndolas sin vomitar. Seguro tengo un tumor acá, un tumor más grande que todo mi cuerpo. Salí, tumor, salí, dolor. No, ¿qué tumor? Me autoengaño. Este dolor tan intenso está lleno de preocupaciones y miedos. Este dolor es mío. Este dolor es toda la mierda de los pensamientos malos.

jueves, 29 de octubre de 2015

Cositas

Cruzar los abismos de los sentidos. Sentir sin abismos. Amar la vida, más que a las decisiones. Sentir pasando por el alma (ahí escondido). Hacerlo ahora. No postergar. Las ganas ahora. Amar ahora.

martes, 20 de octubre de 2015

Opinión ajena

Cuando vas a opinar sobre algo de una persona con esa misma persona, tenés que ser muy cuidadoso. Como si fuera de cristal, tenés que ser muy respetuoso. Nunca podés jugar con lo que siente el otro. Capaz uno ve tal cosa de cierta manera pero no sabemos como se lo toma el otro, qué piensa el otro sobre su situación. Si vamos a opinar, o si nos piden ayuda, tenemos que hablar con delicadeza, tocar las palabras con suavidad, como si fuera seda. No podemos manipular la situación como si fuera nuestra. No es de nosotros, no podemos poner el egoísmo en el medio. Respeto y delicadeza para el otro, sobre todas las cosas.

La foto de la mañana

Ese día abrí los ojos y estaba bien, me levanté y estaba bien. Me miré al espejo y vi una luminosidad que no se veía pero sí, estaba ahí. Me bañé (porque siempre me dicen que se empieza mejor el día) y me puse ese vestido que me hace feliz. Me volví a mirar al espejo, me miré las piernas, me acomodé el pelo. 
Estaba bien, 
estoy bien.

martes, 13 de octubre de 2015

No palabras

"Dejá de robarme las palabras" me digo. Las palabras para explicar las sensaciones tan llenas de sensaciones pero sin palabras para poder explicarlas. Las palabras que deben estar escondidas, yo las vi. Las vi saltando por alguna cabeza.

lunes, 12 de octubre de 2015

Cielo

Me gusta mirar el cielo:
cuando todos están apurados,
cuando no se miran a la cara,
cuando no se aprenden los nombres.
Me gusta mirar el cielo:
cuando está celeste y gris,
cuando está concreto
cuando se va por las ramas.
Me gusta mirar el cielo:
cuando es de noche,
cuando es silencioso,
cuando no le importa nada más.

Me gusta mirar el cielo:
cuando está así de infinito.

domingo, 11 de octubre de 2015

Vení, mirá

¿Por qué no me entendés las miradas?
Mirame, que te estoy viendo.
Te estoy llamando con los ojos.
Te estoy sintiendo.
Mirame, que te estoy aclamando.
Necesito tu presencia (o tu mirada).
Mirame, no tengas miedo.
Solo intentá mirarme.

sábado, 10 de octubre de 2015

Amor propio

No sé si todavía conozco lo que me duele. El subconsciente, las somatizaciones. Los sí, los no. Mis sí, mis no. Todavía tengo cosas retumbando una y otra vez. No logro decir "no" sin sentirme mal. No logro hacerme cargo de mis miedos. No me canso de querer arreglar todos los problemas de los demás. Y ¿quién soy yo para querer hacerme cargo de cosas que no me corresponden? ¿Por qué voy a tener la necesidad de arreglar otras cabezas cuando todavía no logro arreglar la mía? Pero vuelvo.
Me tengo que querer más.
Me tengo que preocupar menos.
Más impulsos.
Más amor.

viernes, 9 de octubre de 2015

Pedacitos

No entiendo el rechazo a los sentimientos. No entiendo como no actúan con los sentidos. No entiendo como siguen sus pasos teniendo en cuenta la coraza que cargan, el miedo que cargan. No dejan amarse, no quieren hacer un esfuerzo por escucharse, por quererse y querer. No dan un paso al frente, no quieren sentir. Lo niegan todo. Lo hacen como si fuera sano, con confianza, lo hacen en paz. Quieren no sentir en paz. Lastiman. Tenés tiempo para darte cuenta, para erradicarlo. Dale.
Dejate fluir, dejate querer, abrí los espacios que vaciás. 
Amor, siempre amor.

jueves, 8 de octubre de 2015

Un poco de sol

Se me da por pensar que los días llenos de sol sacan la transparencia de las personas. Como si sacaran lo que en realidad son. Como si el sol nos tocara el cuerpo realmente y nos dejara expuestos a los demás. A algunos les da miedo porque no están preparados, ni siquiera ellos,  para verse tal cual son. La oscuridad, lo negro del alma. Por otra parte, hay personas que no se preocupan porque son transparentes, o no, están tan llenos de amor y de pasión que generan admiración. Justamente.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Perspectiva distorsionada

Es como si estuviera viendo la vida (mi vida) desde otra perspectiva, o capaz sí, se ve distinto, no entiendo. Capaz estoy en otro lugar, en otra parte, algo desconocido. Me doy cuenta que los estoy viendo desde afuera. Pero mientras pienso me pregunto ¿qué es ver desde afuera? si estoy ahí. Todos me ven, si me miran a los ojos. Entiendo esa parte. Pero, al darme cuenta de que estoy mirando desde afuera, que me entra en la cabeza esa posibilidad de estar viendo las situaciones desde otra perspectiva, ya dejo de estar ahí ¿no?. Dejo de estar en el "aquí y ahora", dejo de estar prestando atención, dejo de mirar a los ojos realmente. ¿Cuál es la otra perspectiva? ¿Por qué siento una pared invisible que me hace ver tus ideas borrosas? Tus palabras que parecen ondas. No estoy ahí, no quiero estar en esas cuatro paredes, no quiero seguir tratando de escucharte, no quiero esforzarme por aprender algo que no me interesa. Quiero mirar el cielo más tiempo.

martes, 6 de octubre de 2015

escuchatedale

Escuchame una cosa:
hacé una pausa,
hacé un silencio
y escuchate las voces
tus voces

Faltás vos

Pinté las paredes de los placares blancos
porque hace mi cuarto más espacioso,
más grande.
Primero estuvo piola
pero después no.
Faltás vos,
te juro que acá faltás vos.

quiénsosvos.

lunes, 5 de octubre de 2015

Ser vos, un té

¿No ves que no te ves?
Que te buscás en lugares 
que no te vas a encontrar.
Que te desesperás, 
y después te ahogás.
Te llenás de palabras mentales,
te inventás excusas
(y te despertás).
Todo sigue un poquito igual.
¿Qué es lo igual?
Es tan distinto,
pero pensás que es la rutina.
Capaz no querés,
justamente,
que cambien los días.
Te da miedo lo distinto,
lo que no sabés.
(Te encontraste más lunares).
Lunares nuevos en la cara.
Cara que te ves todos los días,
pero recién los ves.
Tus días, igual.
Los lunares nuevos,
los días nuevos.
Las experiencias,
las opciones,
las risas,
los miedos.
Ser vos, un té.

sábado, 3 de octubre de 2015

Esperá

esperá
te estás olvidando de algo
te voy a estar
queriendo acá
te espero
te estoy esperando afuera
(afuera de tu vida)
esperá
no te vayas sin quedarte
un rato
un ratito
quedate

El lado oscuro de él

(Mirás con indignación.
No te agrada la gente.
Estás resignado.
Te da miedo la oscuridad,
pero preferís que no te prendan la luz).

Te opaca el resentimiento,
no te gusta el amor.
Decís que a vos te fue mal,
no querés esforzarte más.

Querés que te quieran,
pero ahuyentás.
Tenés miedo de lastimar,
y transformás tus lágrimas en un mar.

Querés amor, amor amor.
Querés ver el sol.
Querés compasión.
Querés una solución.

viernes, 2 de octubre de 2015

Distintos huecos

A veces cuando me expreso como "me siento vacía" en realidad es todo lo contrario. A veces me siento tan llena de todo lo que te falta a vos, pero al no darme el espacio para poder depositar estos aires a sentimientos, me empiezo a sentir con huecos pero lo que tengo en realidad es mucha profundidad para rellenarlo de todos estos aires que vos no tenés, a vos y a ellos les da miedo. A mi me da miedo que les de miedo, que no sepan sentir

Las bandas

todos juntos
disfrutando de la misma
banda
sentir el escalofrío
de la música
del mismo sentimiento
de cantar las mismas
canciones
canciones que nos llenan
llevar los brazos al cielo
cerrar los ojos
y cantar como si
no hubiese nadie
(sabiendo que sí)
tranquilos de que
estamos bien
libres

Ganchos

las personas van creando enredaderas de cosas:
sueños, ideas,
pensamientos,
tristezas, amores
nunca se satura
ni se pausa
ni se agobia
solo se enganchan
a veces se enredan
pero siguen
las enredaderas
de tu mente

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Pedazos de tiempo

mirate si te querés mirar,
elogiate la cara
y las ganas
elogiate los momentos
tus miradas
¿no ves que pasa
el tiempo?
siempre el tiempo
siempre los segundos
y las horas
los momentos
¿qué esperás
cuando esperás?

Imágenes

es que en los tiempos libres
cuando miro mucho la nada
aparecen muchas imágenes
y muchos momentos
pero que no pasaron
aparecés vos que no sé quien sos
o aparece tu cara
la cara de no sé quien
aparecen ómnibus
aparece una cama 
y el amor
el amor que te nombré
después se me pierde la mirada
y me pierdo yo
capaz se me mueven un poco
las cosas, 
o capaz estoy mareada
en realidad estoy bien,
se me mueven las imágenes
pero es que las caricias
por favor, 
las caricias de una piel en paz
una piel infinita y delicada
delicada piel 
no me chamuyes 
con cosas que son mentira
no te sirve a vos,
no me sirve a mi
vos quereme, 
un poco, quereme
mucho
agarrá de la mano las imágenes
no dejes que se muevan tanto
no me quiero marear

Hablá

Pero si querés decir otras cosas,
¿por qué agarrás de rehén cosas que no?
Te estás envolviendo en ideas asquerosas,
ni siquiera estás diciendo lo que querés decir.
Me causás repulsión,
me quiero sentar a escuchar,
pero vos no te sentás a escucharte.
Te da miedo que te escuche hablar,
¿qué es lo que tenés para decir?
¿por qué no te sale hablar?
A ver, expresate,
a ver, no voy a hablar por vos.
Todo esto te cuesta,
y yo te justifico.
Los justifico a todos,
a todos los que no les sale las palabras.
Me hago la que los entiendo,
y no,
no entiendo la dificultad
de expresar lo que tienen atravesado.
Si te estoy dando el espacio,
a vos, al que lo necesite.
Por favor, hablá,
te va a hacer mal.
Habla, por favor,
me hace mal verte así.
Estás atragantado de ideas,
de palabras,
de paredes sin ganas de dejarte ir.
Te estoy esperando.
Esperando a que te expreses.

martes, 29 de septiembre de 2015

Esa palabra: disconforme

Cuando me recortaba el cerquillo muy seguido 
sentía que me cortaba la disconformidad.
El otro día volví a hacer lo mismo,
me sentí bien pero me quedó torcido.
Torcida la disconformidad.
No quiero estar más esa palabra,
estoy esa palabra.
Torcido lo complejo,
lo cuestionable.
Hermoso lo cuestionable.
Sentir.
Si estoy conforme,
no estoy conforme con estar conforme.
Entonces estoy esa palabra.
Pero me canso y conforme.

El cerquillo
(de nuevo)
creció.
Lo recorté,
torcido.
(Torcido parejo).

lunes, 28 de septiembre de 2015

El día que entendí

Me acuerdo que estaba llena de ansiedad cuando me di cuenta de lo que me tenía que dar cuenta. Fue como una patada al pecho, sí. Me sentí sola, como los demás días llena de ansiedad pero ese día fue distinto. Me di cuenta de que nadie me podía salvar, de que no existe una persona que me rescate de mi. Cada uno se arruina y se des-arruina. Pensar en eso me daba más ansiedad pero lo entendí. Ese día fue cuando me cayó la ficha. Dejé de idealizar a mis padres, no podían ayudarme en mis problemas existenciales, en mis propios pensamientos. Me daba miedo. Ansiedad. No más ansiedad. Fin. (Un poquito de ansiedad). Ahora sí, fin.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Peinar o no peinar

Como cuando tenés el pelo enredado pero te mirás al espejo y sabés que está más lindo que si lo peinaras. Pero zambullís los dedos en el centro y te das cuenta de que no, hay que pasarle un peine, ¿qué va a pasar?. Lo peinás y sí, queda más suave, pero te mirás y ves que quedó distinto, no se ve igual que antes. Está todo alborotado y no te gusta. ¿Entonces? ¿Cuál de las dos opciones vas a elegir la próxima vez?

Pensamiento 1, 2, 3

Miré la pared, encontré un lugar, me agaché y me senté.
Era un buen momento para pensar, o no.
(En realidad me venían solos).
Ya me fastidia pensar, me da miedo.
Porque aprendí que la mente viaja por muchos lados.
Tantos que, justamente, me da miedo.
Es tan profundo y tan sin fin.
Pensamiento 1, lo descarto, 
al descartarlo vuelvo a pensar.
De nuevo, pensamiento 2.
Se va, vuelve otro pero con el número 3.
Y así con muchos números más.
Ya está, me dejo en paz.
Me duele la cabeza, me duele pensar.

Otra respuesta

Me preguntaste algo muy obvio y yo estaba mirando la nada porque sí, la respuesta era "sí" pero hice un gesto con la boca y dije "no". 

Hay cosas que son claras por sí solas y vos no las viste. 
O te hiciste el boludo. 

lunes, 21 de septiembre de 2015

El rincón de la mochila que no quiero más

Me olvidé de la mochila cargada en un rincón del cuarto. No lo podía creer, ¿tan fácil era?. En realidad ese fue el final; la cuestión acá es que me acerqué al rincón y la dejé con cuidado. Pensé que iba a pegar un salto y que se me iba a venir encima pero no. Me sorprendí de mi, fue increíble. Solo fue un momento. No más cargas (¿cargas de qué?), fue tan fácil, tan. Salí de casa y la sonrisa no se me iba. Me sentía tan liviana  y tan limpia. Esa noche me sentí tan yo, tan otra yo. Pero, sí, pero volví a casa y seguía ahí; esperando a que la agarre de nuevo. Me pedí perdón y la cargué de nuevo, no la podía dejar ahí, mi conciencia no me lo permitía. Otra vez los pensamientos. Pero me acordaba mis momentos de liviandad y cada vez se iba soltando un poquito, se iba yendo. Todavía mi mente trabaja en eso. Cada vez que iba a salir de casa trataba de dejarla, a veces me acompañaba (cuando cumplía la rutina) pero cuando no, ¡era tan yo!. Entonces, otra vez, me olvidé de la mochila cargada en un rincón del cuarto. No lo podía creer, ¿tan fácil era?.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Un libro y un silencio

Leer es una de las cosas que más me gusta hacer, es mi espacio. Pero de repente lo evito, porque escucho mi silencio. De repente aparece un silencio. Me caigo en ese silencio. Un silencio que me asusta (un poco). Trato de solo concentrarme en el libro pero, pero un silencio.

Libre aire

Podés tocar el aire,
y guardarlo,
pero decís que está para
ser libre,
entonces lo dejás que siga.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Conté ovejas

Las ovejas que conté para dormir:
están acá. 
Me hablan y me inspiran, 
no me dejan dormir. 
Me hacen pensar. 
Me dan charla 
y no me ayudan a dormir. 

Conté ovejas para no dormir, 
conté ovejas para hablarme.

martes, 8 de septiembre de 2015

Capaz quiero tu cara en mi cara,
un ratito.

Espirales

Empiezan desde afuera y cada vez van hacia adentro pero, hay un error, que todos cometen. Piensan que se terminan. Los espirales no se terminan. Los espirales de la vida, los espirales de los pensamientos, los espirales del viento, los espirales de los espirales. Son solo más espirales que esperan otros espirales. Los espirales no se achican, los espirales cada vez van más a la profundidad. Se adentran en la propia profundidad de las profundidades. Son casi como lo infinito. Casi como lo que viene después del universo. Los espirales son todo eso junto y mucho más, pero todo junto. Nunca los frenes, dejalos que sigan, siguen su camino, no preparado, pero su camino. Los espirales libres.

Sincronizar

Apoyé los dedos en el espejo.
Del otro lado pasaba lo mismo.
¿Cómo puede ser?
¿Por qué repite lo que hago?
Me sigue los pasos.

Me parece injusto 
que no pase 
con mi mente 
y mi cuerpo.

Si en el espejo 
(las dos partes) 
se sincronizan 
tan
tan bien.

Yo no puedo hacer eso.

Me paré adelante del espejo,
llevé mis manos a la cintura,
del otro lado pasó lo mismo.
Me gustaba que me haga caso.

Pero acá,
en mi,
no pasa.

¿Qué tengo que hacer?
¿Cómo funciona esto?

Ojalá fuera un espejo,
y me siguiera mis propios pasos.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Basta de

Dejá de mirarte al espejo y elegir la cara que vas a poner hoy. 
Salí con la que te despiertes, con la que te salga, con la que sientas.
Salí a la calle siendo vos.

Diferenciar

Hay mucha gente buena
y mucha gente mala.
A veces no sé diferenciar,
a veces me va mal. 

sábado, 5 de septiembre de 2015

Ordenado y desordenado

El piso brillaba cuando lo miraba de reojo. Mis libros estaban ordenados, ninguno fuera de lugar. Los veía tan en forma, tan perfectos. Casi como esa transparencia que me dejaste ver. Las camisas y los vestidos bien colgados. Todo en su lugar pero mi cabeza seguía igual. Estaba desordenada (no mal) pero, en fin, desordenada. ¿Cómo soluciono esto que me incomoda? ¿Qué pensamiento va acá? 

Esto sí

Miramos la luna llena y el mar, los edificios no nos gustan tanto

viernes, 4 de septiembre de 2015

Es de repente

De repente me dolés en los sueños. Cada tanto mi inconsciente se acuerda de vos. Cada tanto pongo atención en esos tiempos. Pasábamos horas y horas siendo nosotras. No nos molestaba estar en silencio. Nos manteníamos al tanto todo el tiempo, nos necesitábamos. Cuando discutíamos, era una cosa de ida y vuelta. Volvías a ver si estaba llorando (porque yo siempre fui la más sensible de las dos). 
No lloro por vos porque ya no me salen lágrimas, porque es como una parte seca que quedó en mi; pero me dolés (porque te extraño), porque no solo eras mi amiga, eras de mi familia, te sentía mi familia. 
Una parte de mi se fue con vos cuando la ruptura apareció y se nos vino todo abajo. Cuando yo te dejé ir, sí, te dejé ir. Era tan chica y tan inconsciente. 
Por algo no somos lo que eramos antes, no perduró hasta ahora esa amistad. No digo que esté bien ni mal, solamente que fue lo que pasó y lo acepto. Me hago cargo de las consecuencias, del después sin vos. No estás acá, no somos las mismas nenas de 15 años, ni nos divierten las mismas cosas, tampoco nos interesa lo mismo; pero una parte tuya se quedó conmigo. 
Te quiero, amiga, siempre.

Maneras de hablar

Quiero que hablemos. Pero no con palabras. Capaz ni siquiera con expresiones, ni con miradas. Capaz ni siquiera con el tacto. ¿En qué pensás?

Lo del final

Ese esfuerzo que cargás, 
la doble mochila que llevás.

Las lágrimas de pasión, 

de emoción. 
Pero de frustración,
y de decepción.

Te enorgullecés,

pero te caés.

Son tus pensamientos 
que aletargan y alargan.

Va a estar todo bien,

casi como estar en el Edén.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Sacudida

¿Por qué no nos damos cuenta?
No vemos que la sociedad,
el mundo,
nos exigen más de lo que podemos.
Nos exigimos más.
Vamos al ritmo del sol,
vamos al ritmo del viento.
Lo hacemos sin darnos cuenta,
porque ellos tienen esa capacidad;
nosotros, humanos, no.

Seguimos el ritmo del dolor,

pero es tan inconsciente.

Hasta que un día,
ese día, 
ese momento,
en el que todo se frena.
Te paraliza, 
te quedás totalmente ahí.
No entendés qué pasa.

Angustia, desesperacion;

llantos, nadie te entiende.
No hay palabras que lo expliquen.
Necesitamos ayuda,
¿qué está pasando?

Necesitamos (mucho)

dejar de correr el tiempo.
Necesitamos paciencia,
amarnos, abrazar,
capturar los momentos,
son todos instantes,
disfrutar: disfrutá.
Sentate en el pasto,
mirá el sol.

No corras más y,

pensá en vos. 
Pensá en tu cuerpo,
en tu mente,
no más en la supuesta culpa.

Vos sos tu voz.

Vos sos tu propia voz.

lunes, 31 de agosto de 2015

Las caras

Me gustan mucho las caras. Me gusta mucho mirar las caras. Están llenas de expresiones. Por ejemplo, cuando le decís algo a alguien, lo primero que hace es una expresión o un gesto; aunque después quiera retractarse, uno se queda con esa primera expresión que hizo, porque fue lo que sintió en el momento (por algo le salió eso).
Las caras son muy particulares. Están los ojos, que para mi gusto son lo más importante en una cara, porque tienen a las miradas. Y las miradas son las que hablan, porque por la boca salen las palabras pensadas, las palabras ya procesadas pero las miradas te dicen lo que realmente te está pasando por la mente, lo que realmente la mente está maquinando. La mirada mira para abajo, para arriba, hace cerrar los ojos, quiere salir corriendo, quiere decir mil cosas. 
La sonrisa, el gesto de una sonrisa. Es el gesto que puede cambiar para bien el día de una persona. Capaz solo necesitaba que alguien le haga esa mueca y desde ahí se pone a pensar en una canción, en lo verde del pasto, en lo simple de las cosas.
Las personas deberían frenar un poco más para observar los gestos y las expresiones de los otros. Escuchar más las palabras, hablar pero también prestar mucha atención. Siempre prestar mucha atención.

domingo, 30 de agosto de 2015

Sofía

Se trata de disfrutar de tus risas, de disfrutar de tus palabras inmensas. No entiendo cómo sos tan vos, tan pura, tan infinita (si solo tenés casi 4 años). Las palabras que usás, las expresiones de las que te adueñaste. La manera en que me explicás las cosas. Esa interacción que les planteás a los demás cada vez que querés decir algo. Me hiciste conocer partes del mundo que no conocía. Un ser tan indefenso y tan fuerte, tan sana, tan expresiva, tan vos. Cada vez que me mirás con esos ojos enormes y celestes, yo te juro, Sofía, te juro que no me acuerdo de más nada; si tengo una preocupación incrustrada yo te juro que me la sacás. ¿Por qué sos tan sabia, si sos tan chiquita? ¿Por qué tenés en tu mente tantas palabras hermosas y complicadas para vos? Me hacés creer en tu vida, en la gente, me hacés creer que todo está bien, Sofia, me hacés creer en lo intenso de los sentimientos. Gracias por estos abrazos llenos de tranquilidad, gracias por quererme tanto. El mundo es un lio pero te voy a cuidar.

lunes, 24 de agosto de 2015

Llenos de nada

Me siento por fuera,
por fuera de sus casillas.
Por fuera de sus estigmas,
no me gustan.
No me gusta lo que piensan.
No los entiendo, 
no entiendo sus ojos,
sus ojos adentro de esa
burbuja,
burbuja llena de nada.
No se cuestionan,
están encerrados.
Encerrados en nada
porque no les importa nada.
Ni siquiera saben
lo que es la nada.
Ni siquiera se cuestionan lo que es.
Ni siquiera nada.
Me repugnan.
Los trato de entender,
pienso que capaz,
bueno, capaz ¿qué?
No me gustan, 
si están llenos de nada.
Pero después,
después viene lo que viene después,
después me siento culpable.
¿Por qué? x3
Capaz (a veces)
quiero no cuestionarme tanto todo.
Pero prefiero no vivir en la ignorancia.
No quiero estar nunca 
en ese lugar.
Nunca, 
nunca en la ignorancia.

Y separando términos:

capaz somos esto,
somos los sentimientos fuertes
encontrados.
Siempre sentimientos encontrados.
Personas que cuestionan,
se cuestionan.
Personas que no se conforman.
Personas que quiero en mi vida.
Así.

domingo, 23 de agosto de 2015

Verte dormir

Ojalá te acuestes en mis brazos, en mis piernas. Ojalá me mires con los ojitos cansados y los vayas cerrando. Ojalá te sientas como si nada más te preocupara. Solo quedarte dormido en mi, dejarte caer y plasmar tus caricias ya dormidas en mi piel. Ojalá te acaricie despacito para no interrumpirte el sueño, voy a saber que estás cansado, y que querés callar tu mente; estás tranquilo y mientras cerrás los ojos: vas a sonreír. Me vas a hacer saber que no necesitás nada más. Ojalá te mire y apoye cada vez más tu cara (ya inundado en el sueño) en mi panza. Ojalá te mire dormir. Ojalá me contagies esa paz que vos tenés y que yo admiro. Te acaricio por última vez y me duermo, tranquila. Tranquila de que por fin estás acá, conmigo.

sábado, 22 de agosto de 2015

Reíte

Es que la risa. 
No te hagas el serio, 
no frunzas el ceño. 

Reíte, si te quiero escuchar la risa,

aunque no esté al lado tuyo. 
Reíte tanto (hasta que sienta que tu risa me abraza).
Reíte que me aliviás, 
me voy a dejar caer en vos. 
Permiso. 

Estirá los brazos

y reíte, 
esperame 
y mostrame los dientes. 

Por favor, dejalos mirarte.
que te admiren la risa.

viernes, 21 de agosto de 2015

Besos

Besos con fuerza,
besos con sentimiento.

Besos con intensidad,
besos esperados.

Besos extrañables,
besos presentes.

Besos con amor,
besos con miradas.

Besos despacio,
besos suaves.

Besos repetitivos,
besos distintos.

Besos con caricias,
besos que transportan.

Hablar de besos,
sentir los besos,
amar los besos.

Tus besos,
mis besos.
Se encuentran. 

Reflejos de mi

Iba caminando,
mirando el piso.
No miraba las caras,
caras caminantes.
Caras con vida,
caras con rutina.

Estaba mezclada,
no estaba clara.
Como si fuera 
muchas palabras 
sin sentido.
Así me sentía.
Muchas ideas
sin concretarse.

Hasta que me frené,
me quedé parada.
Sin pensamientos,
sin caos.
Dejé correr el aire,
lo respiré.

Levanté la mirada,
me vi en el reflejo,
me vi en ese local,
lleno de espejos.
Me vi transparente,
me quise.
Me elegí,
me alegré.

Esto soy yo,
y me gusta.

Me gustan mis ideas,
me gusta lo que veo.
Me gustan los espejos.

Me dieron ganas de bailar,
pero me reí 
y seguí caminando.

(Ahora distinta a antes,
ahora sonriendo,
ahora feliz).

miércoles, 19 de agosto de 2015

Pensamiento pensante

El pensamiento sueña con no ser tan egoísta. Pensaba, a su vez, que no tenía que aparecer tanto. Hacía el doble del trabajo que hacía el cuerpo, aunque sabía que muchas veces hacían trabajo en equipo, que iban en conjunto. Le pasaba los pensamientos necesarios al cuerpo para poder mantenerlo bien, contento. A veces iba bien, pero a veces se le enredaban los dedos. Se miraba al espejo y no entendía el por qué. Se sentía culpable de estar causando el dolor, ese dolor que tanto asusta. El pensamiento sabía que era su culpa, pero ¿cómo hacía entenderle a la persona que era inconscientemente?, que no se sintiera así. Causaba muchos miedos, uno de ellos era dejar de tener el control. Basta, pedía a sí mismo que no molestara más. Que tenía que trabajar en conjunto para que funcionara bien, que tenía a cargo a alguien. Tenía que mantener las tareas en orden. Cada vez que la angustia se anidaba en la garganta y en el pecho, sabía que la persona se acostaba en el piso, en un sillón o en la cama y llevaba las rodillas al pecho; que a veces había lágrimas y a veces no; que a veces se sabían las causas de esta angustia y que a veces no. Cada vez que pasaba, el pensamiento volvía a sentirse sin poder, perdía realmente el control, quería salir por algún lado. Se sentía chiquito, no le gustaba. Se auto-pedía que se calmara, que así no iban a arreglar nada. Pero volvía a mirar al exterior y la persona seguía en posición de vulnerabilidad. Siempre sin saber el por qué. Es un dolor tan intenso y tan sin razones. Pero después de un ratito, sintió que la persona se durmió, sintió el silencio, el silencio de los pensamientos y del llanto. Se durmió. Pero no se había terminado, se calmó el pensamiento pero sabía que mañana había que volver a ocuparse de esto. Había que erradicarlo. De todas maneras, pudo darse cuenta de que esto era lo que le hacía sentir que estaba vivo, que había que darlos vuelta, que las razones para ser hermosos pensamientos eran muchos pero que tenía que ayudar a la persona a encontrarlos, era su deber. Y al fin (el pensamiento) se dio cuenta de que tiene un espacio importante, que vale esto, que siente todo esto y mucho más; que es lo más importante que tiene la persona, que es lo que la hace levantarse todos los días y seguir. 
Se despertó, hoy la garganta y el pecho estaban livianos. Hoy hizo que la persona se sienta con autoestima, con fuerza, con ganas. 

¡Hoy salvamos al mundo!

martes, 18 de agosto de 2015

Colores

Miré por la ventana, 
vi un montón de colores.
Me apoyé y me quedé un rato.
¿Cómo no los veía?
Si siempre estuvieron ahí.
¡Está lleno de colores!
Están los colores del arcoíris
pero también están el blanco y el negro,
las gamas del gris y los oscuros.
Todos formando lo que veo,
lo que vemos todos.
Algunos los escondimos,
no los quisimos ver.
Pero están ahi, 
¿no los ves?
Hoy mi ventana los deja pasar,
los veo en la pared,
(no se quieren ir).
Yo no quiero que se vayan.

Te quiero invitar 

a que te acerques 
a mi ventana,
conmigo.
A que los veas,
conmigo.

Ansiedad

Ahí voy, te juro que ahí voy. 
Esperame un minuto, ya salgo.
Necesito pensar.
Necesito esperarme.

No, si pienso dejo de estar preparada
para enfrentar los días.
No pienso más,
me da miedo pensar.

Adentro está dejando de llover, sí.
No la paso mal por fuera.
A veces mi cabeza hace llover,
pero creo que es para limpiarse.
Creo que, al fin,
estoy entendiendo todo esto.
Estoy entendiendo como funciona.
Entender lo entiendo,
me lo hacen entender,
me explican. 
Lo entiendo.
Pero mi mente y mi cuerpo, bueno.

A veces estoy en la calle y,
siento que se me mueven las cosas.
Siento que llamé a la ansiedad,
que me avisa que está llegando.
Y claro, yo con el pedazo de miedo
que me dejó, la echo.
Le digo que no la quiero ver más acá,
que no me haga cuestionarme más todo.
Le pido que me deje en paz.

Respiro, vuelvo.
Está todo bien, 
ya no me tengo que acordar de como era sufrir.
No tengo que pensar más en esto,
en la ansiedad que me da el tiempo.
La ansiedad que me dan los minutos,
que nunca pasan,
que pasan lentos.
Que me aterrorizan,
me dan asco.
La ansiedad que me dan las palabras,
algunas personas.

Pero la supe controlar cuando me di cuenta,
de que la llamaba con los pensamientos.
Respiro, vuelvo.
Está todo bien.
Estoy respirando viento.

domingo, 16 de agosto de 2015

Te estoy hablando a vos

Tengo miedo de que no me entiendas, de que en algún momento dejes de disfrutar de mi cuerpo, de mi mirada. Tengo miedo de querer tanto hasta que me duela el pecho. No tengo miedo de querer, tengo miedo de que vos no sientas la misma sensación, de que no sea tan fuerte. Quiero retractarme de lo que escribí recién porque ni siquiera es miedo a que pase eso. Es miedo al miedo. A mi propio miedo. Nunca voy a saber lo que te pase por la mente. Solamente voy a estar mirándote a los ojos cada vez que me cuentes con preocupación lo que te pasa, te voy a prestar atención, te voy a escuchar respirar, te voy a acariciar como si fueras el significado de la suavidad, te voy a sentir, te voy a admirar, te voy a querer. Te estoy hablando a vos, persona por la cual voy a sentir ese amor transparente. Persona que todavía no sé quien es. Te estoy hablando a vos, aunque no te conozca. O capaz sí.

sábado, 15 de agosto de 2015

Si no te dejás querer

Si no te dejás querer,
te lastimás y lastimás.

Si no te dejás querer,

te encerrás.

Si no te dejás querer,

creás una coraza.

Si no te dejás querer,

te alejás.

Si no te dejás querer,

vivís en silencio.

Si no te dejás querer,

te volvés individual.

Si no te dejás querer,

vas a seguir tocando cuerpos sin sentir.

Si no te dejás querer,

no me vas a dejar quererte.

viernes, 14 de agosto de 2015

Algo

¿No ves que me ahogo? Me da pánico no saber encontrar salidas, no estar "como hay que estar". Me da pánico decir que capaz no estoy tan bien pero no saber qué contestar cuando me pregunten el por qué. No sé el por qué. Sólo siento el vacío, este vacío. Lo vuelvo a sentir. No lo quiero más acá. No sé por qué está. A veces (siempre), cuando me da el coraje de pensar más profundamente, indago y me pierdo. Como si me metiera cada vez más a un túnel y me quede ahí, porque no hay ninguna puerta con una respuesta. Capaz no sea nada, o capaz sean muchas cosas. Capaz me inquieten muchas cosas. Claro que me inquietan muchas cosas. No me dejan tranquila ni un rato. Bueno, a veces sí. A veces consigo quedar en blanco. Lo aprovecho. Sé aprovechar esos momentos. Tampoco se llama estar mal esto, no me hace estar mal. Me hace estar intranquila, inquieta con todo, inquieta con las personas. No las entiendo, no entiendo a las personas, no nos entiendo. Funcionamos de una manera rarísima, complicada o capaz tan simple que me exaspera. Me exaspera lo simple, me exaspera lo complicado. Pero disfruto, sé disfrutar y sigo celebrando eso. Sigo celebrando poder festejar los momentos que me dejo en paz conmigo misma y con los demás. Porque al final es eso: al final es encontrar lo lindo de la intranquilidad. Paz. Y vuelvo.

Caminando

Camino para pensar,
camino para no pensar.

Voy caminando y disfruto,

disfruto de hacerlo.

Observo los gestos,

los gestos de la gente.
Los gestos de las manos,
de las caras.

Gente apurada,

gente enojada,
gente feliz,
gente enamorada,
gente equivocada,
gente aguantando lágrimas.

Cómo hay gente que no se cuestiona

de que cada uno somos realmente,
realmente un mundo.

Si juntáramos los pensamientos

de todas las personas que
caminan por la calle,
separaríamos por grupos.

Haríamos un conjunto de cosas 

que no se van a encontrar nunca.
Personas que no se van a encontrar nunca.
Sensaciones que no se van a encontrar nunca.
Personas y sensaciones que,
podrían haberse encontrado,
o no.

Pero sigue siendo difícil

ponernos en la piel del otro.
Sentir lo que siente el otro.

Porque cada uno va en su camino,

y si alguien
se detiene a mirar
a otra persona
a los ojos
en plena calle
queda mal, 
queda raro.

Encasillamos que eso es raro.

Somos raros.

jueves, 13 de agosto de 2015

Silencios

Saber disfrutar los silencios,
silencios no llenos de incomodidad,
silencios pacíficos,
llenos.
Silencios llenos.

Silencios acompañados,
alguien te acompaña a silenciarte,
(silenciar la mente).
Silenciás los pensamientos,
y todo está bien.

De repente sentís,
sentís mucho.
Porque pudiste silenciarte,
pudiste parar de pensar,
y empezaste a sentir.
Silencios arraigados,
silencios hermosos.
Silencios tibios.

Silencios con vos.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Mirar el sol

Te sentabas a mirar el sol,
y bajabas la cabeza cuando te molestaba.
Volvías a mirar el sol, 
sabiendo que iba a volver a pasar.

Como si cometieras el mismo error
una y otra vez (una y otra vez).

Lo seguías mirando,

hasta que se te llenaban los ojos de lágrimas.
Te ardían, estornudabas.
Pero te daba la sensación
de sentir mucha vida,
de respirar viento.

No entendías como los demás no hacían eso.

Y por qué nadie mira el sol,
por qué le rechazan la mirada.
No entienden nada.

martes, 11 de agosto de 2015

Este vacío

Es un vacío que ensordece,
vacío casi infinito.
Es un vacío que no lo dejó nadie,
se instala solo.
A veces viene y se queda un rato,
después se va.
A veces está varios días,
a veces está un par de horas.

Puedo ayudar a que se vaya,

pero él mismo me tira la cabeza para atrás,
no me deja expresarlo.
Y si no puedo expresarlo,
no lo puedo sacar.

Cuando logro ponerlo en palabras,

se escapa y, aparece de otra manera.
No quiere que lo desaparezca yo,
quiere que me lo arranquen con amor.
Este vacío: se vació.
No quiere desaparecer, 
quiere llenarse con amor.
Con un amor específico,
(se esconde, lo espera).

Acá

Al horizonte,
donde se notan los pasos,
donde todos quieren llegar, 
donde todos se quieren encontrar.

Pero nadie se da cuenta,
de que están acá.
De que estamos todos acá,
que nos hacemos transparentes acá.

Que nos tocamos en este espacio,
que nos buscamos, 
y desbuscamos.
Que despreciamos y,
esperamos.

Que nos da miedo amar,

nos da miedo querer.
Nos da miedo sentir al sentir,
sentir al sentir.
Sentirnos, 
tu cuerpo acá. 
No más futuros,
presentes. 

Mirame, 

(¿me entendés?)
Leeme los pensamientos,
los tengo conmigo,
te los presto,
acercate.

-

Veo una sombra, 
me espero.
Creo sentirte cerca,
pero no te siento.
No te conozco,
no sé que temperatura tiene tu piel.
Me alejo,
(¿de qué?).
Vuelvo y espero.
Te espero, espero.
Ah, los pensamientos,
van, vienen.
Se sientan conmigo,
me tienen miedo,
y yo, les tengo miedo.
Están inquietos,
no me dejan respirar.
Pero te veo venir,
veo volver mi cordura,
mi respiración.
Está todo bien.

IV

Sé que tú me sientes deambular en
tu conciencia.

Oyes cómo retozo por la pradera
con tus manos y con las mías
superpuestas en el aire que rueda
al caer tu párpado. 

Ves que también hay un milagro
tuyo.

Se abre junto al intenso pétalo
de la luna. 

Tu ropaje se ha trastrocado con
mi visita

y se esconde como una anémona que
agoniza
sin extrañar la vida.
Vida que le damos tú y yo en este
infinito descanso,
este laberinto que nos desnuda
y yergue a nuestras ansias,
luces ebrias ya del vino de su
estío perpetuo.
Almas a solas en su descabellado
pedido. 

Pero he vuelto a la placidez de
mi mano,

ese sueño que se acomoda para
acariciarte.
Ya no temo que un súbito girar de
su dedo ocre y deforme
haga trizas el rasgo de tu pausa.

Luis Alberto Spinetta

miércoles, 29 de julio de 2015

"Tengo ganas de encontrarme sin tener que esperar una señal o peor una alarma de por dónde empezar.

Buscar lejos, 
sin primero querer revisar en los mismos recovecos donde a veces me escondí con vos.


No quiero buscarme en el espejo hoy también. Mirarme hasta poder definir qué es ser lo que ves. 

No quisiera no poder dormirme, pero eso pasa cuando lo que querés decir lo dejás ahí achicharrándose. 

No quiero encontrarme solamente cuando alguien además de mí puede verme y decir que lo que soy está bien, que hago algo bien.

No quiero dejar algo para empezar algo nuevo, convenciéndome de que esta vez no lo voy a dejar, para después, como siempre, dejarlo porque me di cuenta que no era lo mío."


viernes, 24 de julio de 2015

Capítulo 67

“Me estoy atando los zapatos, contento, silbando, y de pronto la infelicidad. Pero esta vez te pesqué, angustia, te sentí previa a cualquier organización mental, al primer juicio de negación. Como un color gris que fuera un dolor y fuera el estómago. Y casi a la par (pero después, esta vez no me engañás) se abrió paso el repertorio inteligible, con una primera idea explicatoria: “Y ahora vivir otro día, etc.” De donde se sigue: “Estoy angustiado porque… etc.” Las ideas a vela, impulsadas por el viento primordial que sopla desde abajo (pero abajo es sólo una localización física). Basta un cambio de brisa (¿pero qué es lo que la cambia de cuadrante?) y al segundo están aquí las barquitas felices, con sus velas de colores. “Después de todo no hay razón para quejarse, che”, ese estilo.” 

Rayuela - Julio Cortázar